
Las inundaciones ocurridas en Sarapiquí le quitaron su medio de trabajo a Juan Arrieta, un botero de la zona que trabajaba realizando tours fluviales en la zona.
Su lancha fue arrastrada durante una crecida en el muelle de Puerto Viejo y, aunque intentó salvarla al tratar de retomar el control de la embarcación, en el trayecto chocaron con unos cables, lo que provocó que se volcara en el agua.
Arrieta logró salir con vida y agradece la oportunidad de seguir adelante, aunque lamentó los daños materiales.
“Lo único que hice fue decir: ‘Señor, no entiendo por qué pasa esto, pero gracias’. En ese momento me entró una sensación difícil porque uno ve que en minutos se hunde el esfuerzo de muchos años”, expresó.
Varias horas después, lograron encontrar la lancha, sin embargo, los daños fueron tales que no se puede utilizar. Ahora, buscará la manera de repararla con la esperanza de volver a trabajar.
“Me devolví triste para mi casa, pero con la esperanza de que hay que seguir; la vida continúa. Me entró una sensación difícil porque uno ve que en minutos se hunde el esfuerzo de muchos años”, manifestó.
Juan Arrieta confesó que venía de momentos difíciles, pues el turismo en la zona se encuentra en temporada baja. Sumado a ello, las cancelaciones debido al mal tiempo hacían que no hubiera mucho movimiento.
Ahora, con su herramienta de trabajo en mal estado, espera salir adelante pronto y así ser el respaldo de su esposa y sus dos hijos.
Con información del corresponsal Alfonso Gatgens
