
El eventual instituto encargado de evaluar de forma integral el sistema educativo costarricense podría costarle al país entre ¢4.500 millones y ¢5.000 millones al año.
Según estimaciones del ministro de Educación, Leonardo Sánchez, el monto representaría una fracción mínima del presupuesto del Ministerio de Educación Pública (MEP), (el 0.001%), pero permitiría fortalecer la evaluación del sistema educativo y mejorar la toma de decisiones en política pública.
El jerarca expuso esta estimación durante su comparecencia ante la Comisión de Ciencia, Tecnología y Educación, donde analizó el expediente 25.293, proyecto de ley que propone crear el Sistema Nacional de Macroevaluación Educativa.
Durante su intervención, Sánchez aseguró que el país necesita fortalecer urgentemente sus mecanismos de evaluación para garantizar que los estudiantes realmente adquieren los conocimientos establecidos en el currículo nacional.
“Esto tiene dos grandes objetivos. El primero es certificarle al país que un estudiante tiene los conocimientos de acuerdo con el currículo cuando lo graduamos de la escuela o del colegio”, afirmó el ministro.
En segundo lugar, indicó que este sistema tiene un rol fundamental, ya que la información que se genere debe ser científica y estadísticamente robusta para servir como base en la toma de decisiones del ministerio.
¿De qué trata el texto?
El proyecto, propuesto por la liberacionista Andrea Álvarez, busca crear un centro nacional especializado encargado de diseñar, aplicar y analizar procesos de revisión educativa a gran escala.
La intención es generar información técnica y estadística que permita mejorar la calidad del sistema educativo y orientar decisiones de política pública. El texto aún sigue en comisión.
Sánchez indicó que dicho fortalecimiento no se limita únicamente a la aplicación de pruebas, sino a la creación de un sistema robusto de análisis y seguimiento del desempeño educativo en el país.
En ese sentido, defendió la necesidad de contar con una estructura técnica independiente que garantice evaluaciones consistentes en el tiempo.
El jerarca aclaró que el MEP respalda la iniciativa, no obstante señaló que solo si se realizan ajustes al texto del proyecto.
“Mi posición como ministro es apoyar el objetivo del proyecto, pero introducir algunos ajustes para garantizar seguridad jurídica y claridad en los roles”, explicó.
Según se dijo en la sesión, varios criterios técnicos emitidos por instituciones consultadas coinciden en la importancia del proyecto, aunque advierten sobre aspectos que deben corregirse.
Uno de los principales riesgos identificados es la posible superposición de funciones entre el nuevo instituto, el Consejo Superior de Educación (CSE) y el propio MEP. Según Sánchez, el proyecto debe delimitar con mayor precisión las responsabilidades de cada actor para evitar conflictos institucionales o cuestionamientos legales.
Sánchez explicó que la creación del instituto permitiría generar información más confiable sobre el desempeño educativo del país, lo que facilitaría la formulación de políticas públicas basadas en evidencia y permitiría dar seguimiento a la trayectoria educativa de los estudiantes.
Asimismo, destacó que la existencia de un organismo técnico independiente ayudaría a evitar cambios constantes en las pruebas nacionales y garantizaría mayor estabilidad en los sistemas de estudio.
Todavía es un reto fundamental
Tras consultas de Grupo Extra, el titular de la cartera educativa señaló que la macroevaluación continúa siendo un reto para el sistema, por lo que considera necesario seguir fortaleciéndola.
“Más que darle continuidad, se trata de hacer uso de los datos que ahí se van a generar para mejorar no solo la misma evaluación, sino también lo que ocurre en el día a día en el aula. Creo que esos son insumos fundamentales que los docentes deben tomar en cuenta a la hora de planificar las clases y desarrollar la mediación pedagógica”, afirmó.
Por otra parte, agregó que el proyecto presenta vacíos en aspectos financieros, institucionales y constitucionales.
¿Qué permitiría?
• Analizar resultados generales (el desempeño de un sistema educativo a nivel nacional).
• Identificar tendencias, patrones o problemas estructurales.
• Tomar decisiones estratégicas para mejorar políticas, planes o programas.
• Comparar antes y después de una intervención.
• Gestión de centros educativos.
• Factores de equidad y excelencia.
¿Qué significaría este instituto?
Es un tipo de diagnóstico amplio, global y de gran escala que se aplica para analizar el funcionamiento general de un sistema, programa, institución o política. A diferencia de evaluaciones pequeñas o puntuales, la macroevaluación observa el panorama completo.
Leonardo Sánchez
Ministro de Educación
“Sería muy importante poder medir la trayectoria de un estudiante desde primer año de escuela hasta que termine el colegio, porque esa información es muy valiosa para la toma de decisiones y para mejorar las políticas educativas”.
