Instituciones quedarían sin actas textuales

Una iniciativa presentada por una legisladora de Liberación Nacional (PLN) pretende eliminar las transcripciones literales de las actas de sesiones públicas en instituciones y otros órganos colegiados del Estado.  La propuesta es tramitada en el expediente 23.394 e impulsada por Rosaura Méndez.  Actualmente, la Ley 10.053 establece que cualquier órgano colegiado debe llevar actas literales […]

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Una iniciativa presentada por una legisladora de Liberación Nacional (PLN) pretende eliminar las transcripciones literales de las actas de sesiones públicas en instituciones y otros órganos colegiados del Estado. 

La propuesta es tramitada en el expediente 23.394 e impulsada por Rosaura Méndez. 

Actualmente, la Ley 10.053 establece que cualquier órgano colegiado debe llevar actas literales de sus sesiones, no obstante, la verdiblanca, reviviendo un proyecto de la exdiputada y actual presidenta del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), Yorleny León, pretende eliminar dicha medida. 

Así, la verdiblanca señala que, de cada sesión, se levante un acta que contenga quiénes participaron, circunstancias de lugar y tiempo, puntos de deliberación, resultado de votaciones, contenido de acuerdos y una reseña de la sesión. 

De acuerdo con el proyecto de ley, mantener la transcripción de actas literales constituye un “obstáculo a la agilización que se desea dotar a la Administración Pública y a los principios fundamentales del Gobierno Digital”.

Además, “ignora el valor de las grabaciones de audio y video y la equivalencia funcional que poseen los documentos electrónicos frente a los reproducidos en papel”.

Como si fuera poco, Méndez sostiene que mantener las actas literales “dejó en clara indefensión a las instituciones públicas que no tuvieron oportunidad de oponerse a la medida y demostrar la imposibilidad material en que se encuentran para cumplir dicho requisito” de transcripción literal de las actas de sus órganos colegiados\”, por lo que argumenta el eventual costo que tendría llevar las transcripciones para oponerse a la nueva obligación.