“Instituciones presupuestaron mucho más de lo apropiado”

Helio Fallas, ministro de Hacienda   El informe que reveló el Congreso sobre recortes al Presupuesto 2015 dice que la mayoría es en partidas como alquileres, que se podrían considerar no tan sensibles, como usted y el Presidente lo han señalado. ¿Cuáles son los datos que maneja?

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Cargando con el desgaste de una discusión del Presupuesto del Gobierno, que lo ha convertido en blanco de críticas, el vicepresidente de la República y ministro de Hacienda, Helio Fallas, conversó sobre por qué las reducciones que pretenden los legisladores los dejarán maniatados a las instituciones. Detalla cómo pretende solucionar el déficit fiscal sin que se le mutile el Presupuesto, como así lo definen, y habló sobre temas polémicos: las posiciones encontradas con el congresista Ottón Solís, en conversación con DIARIO EXTRA.

 

El informe que reveló el Congreso sobre recortes al Presupuesto 2015 dice que la mayoría es en partidas como alquileres, que se podrían considerar no tan sensibles, como usted y el Presidente lo han señalado. ¿Cuáles son los datos que maneja?

 

– Le voy a dar el caso de Hacienda porque fue el que más recortaron. Imagínese que Hacienda es el único que tiene dos dígitos de recorte, son alquileres en los cuales están las oficinas para cobrar impuestos, es esencial. Está el tema del data center, la parte informática es fundamental porque en este momento toda la información financiera y de contribuyentes están en un contrato mediante una empresa privada, pone en real peligro los pagos de salarios, el cobro de los impuestos…

 

Desde la semana pasada DIARIO EXTRA solicita al gobierno el detalle específico del efecto de los recortes. ¿Tiene listo el cuadro de impacto?

 

– Ya terminamos un cuadro con la información que nos dieron los ministerios, ahora les estamos pidiendo un poco más de detalle y el borrador de ese cuadro. Afectan Cen-Cinai, en el caso de educación algún impacto en número de escuelas… Cuando recibí el primer presupuesto de las instituciones y empezamos a revisar, ahí hubo un recorte de gastos del 1% del PIB. Si hubiéramos aceptado esa propuesta inicial el déficit hubiera sido mucho mayor y sobre ese recorte hicimos otro de 61 mil millones de colones; cuando se hablaba de cifras más altas, lo que dijimos es que sí nos iban a afectar. 

 

Entonces, ¿cómo explica ese informe de la Asamblea?

 

– Lo que le puedo comentar es lo que las instituciones nos dicen, que esos 61 mil millones de colones son lo fundamental para que las instituciones no puedan paralizarse y sigan trabajando, y dando un nivel de servicios como hasta ahora. Pero ya un recorte adicional no se sostiene. 

 

¿Se arrepiente de no haber llamado a Ottón Solís para conciliar el Presupuesto y no llevar a este desgaste que el propio diputado oficialista los ha sometido?

 

– Llamé a don Ottón poco antes de entregar el Presupuesto, pero era porque las instituciones nos atrasaron con el proceso, para mí lo más fácil hubiera sido que tome el Presupuesto, los voy sumando todos y hablo con Ottón, por decir algo. Pero todo ese proceso de negociación duró casi dos meses, cuando a mí llegó detecté que las instituciones estaban presupuestando mucho más de lo que realmente uno pudiera esperar que presentaran. También me di cuenta que a veces el funcionario público es menos consciente o son diferentes en cuanto a la necesidad de racionalizar el gasto, lo que nos encontramos fue un tren que venía a 150 kilómetros por hora, teníamos que frenarlo pero ya venía desbocado.

 

¿Considera que Ottón ha sido intransigente?

 

– Le comente y expliqué por qué no había podido llamarlo antes, pero lo veo más bien de esta forma: don Ottón ha hablado de que hay que eliminar horas extra, viajes al exterior, la publicidad y otra serie de cosas; yo con eso veo que sí estoy de acuerdo con el principio general que muchas de esas cosas están ahí mismo en la directriz de la contención del gasto. En el fondo hay una preocupación de él como de nosotros de que ciertos gastos tienen que limitarse A él le pareció que podía hacerse más rápido, creo que hay que hacerlo en un periodo gradual.

 

¿Cree que en la discusión del Presupuesto los legisladores se sacan el clavo político? El Presidente dice: “Me quieren dejar maniatado y no puedo cumplir las promesas de gobierno”. 

 

– El problema fiscal de Costa Rica se arregla restringiendo el gasto, pero también aumentando el ingreso. Hay dos vías: una es recoger mejor los impuestos y otro con más impuestos. 

 

¿La posición de Ottón le preocupa para que avancen otros proyectos? 

 

– Con don Ottón tengo buena relación, de hecho con el Presupuesto extraordinario me dijo que le había gustado la administración, de esa relación con él no tengo preocupación. Lo que es importante es cómo conciliar más la posición del gobierno con lo que él está pensando.

 

¿Qué es lo que más le preocupa para solucionar el déficit fiscal?

 

– La respuesta es la Asamblea, me preocupa mucho la visión de mediano plazo que se tiene sobre el tema fiscal. 

 

Se le ha criticado que hubo descuido en el manejo del Presupuesto, que alguien no se sentó a analizarlo con una taza de café…

 

– Ese descuido duró dos meses, con café todos los días. Duro 60 días.

 

Es urgente resolver el déficit, por lo que uno esperaba acciones más concretas y rápidas, después se escucha a un Presidente en cadena nacional diciendo que el déficit fiscal no es el mayor problema, eso genera confusión. ¿Usted diría que este país no requiere nuevos impuestos?

 

– Lo que le interpreto al Presidente es que hay otros problemas que nosotros estamos como muy enfocados en la parte presupuestaria, pero hay otros igual de importantes. No es un problema solo de recursos, hablamos de tres cosas: de crecimiento y generación de empleo, de combate a la pobreza y un estado eficiente y trasparente. La parte fiscal cae en la primera parte, es necesario tener un país relativamente estable en la parte macroeconómica. No es que yo proyecte la creación de nuevos impuestos, es que cuando uno analiza con lupa la calificadora de Moodys lo que hizo fue señalar que este país por más de 10 años no ha podido pasar una reforma fiscal, entonces al no poder pasarla, sí se han hecho intentos pero no creemos que el país va a poder resolver eso.

 

No se puede vivir con un déficit del 6% hacia arriba, solo hay dos formas de bajarlo, una es aumentando los ingresos, que puede ser por mejor recaudación o nuevos impuestos que en el caso de nosotros es necesario racionalizar el gasto. El otro elemento es la gradualidad, me estoy refiriendo a bajar el déficit en un 3,5% del PIB ni en un año, o dos sino en tres, por ejemplo.

 

¿Además de renta global y la transformación del IVA, qué otro impuesto?

 

– De momento eso sería con lo que arrancaríamos, pero lo importante es que aprobemos aunque sea uno de esos, que aprobemos algo. Esa es la gran duda que se tiene a nivel internacional, si vamos a ser capaces o no de aprobar alguno por la Asamblea Legislativa.

 

La discusión ahora es cómo, si cortar el gasto es lo único que hay que hacer para cortar el déficit fiscal. El asunto no es solamente gasto sino ingreso. En la parte de ingresos esos son los proyectos que hay: antievasión, anticontrabando. Cuando pienso en la reforma fiscal, estoy pensando que por el lado de ingresos hagamos todas las cosas, pero no solo tributos, sino instrumentos para cobrar impuestos, ahí nuevamente en la parte de gastos puede haber recortes. Pero el tercer tema, es el de la administración tributaria y una parte esencial es el informático.

 

Usted junto con el Mandatario derogaron la directriz que ahora permite conciliar con grandes evasores, ¿cuánto cree que impactará eso la reducción del déficit fiscal?

 

– Ahí teníamos una cifra que era una suma de los casos que estaban, era alrededor 20 mil millones de colones, que estaba en la parte judicial. El decreto limitaba lo que estaba haciendo la Procuraduría, que es el organismo que tenemos nosotros para que los juicios los lleven ellos. 

 

Con respecto a esta derogatoria, hubo una polémica por la contradicción entre usted y el jerarca, ¿le ha costado acomodarse con el Presidente, eso le afecta? 

 

– Me llevo superbien con Luis Guillermo, lo conozco desde hace mucho tiempo en la universidad, la verdad es que he tenido una buena relación con él y ahora en el gobierno igual, si me tiene que decir algo me lo dice y yo también.

 

Pero la pregunta no es de manera personal, sino en términos de trabajo. ¿Son errores en la comunicación interna? No es la primera vez que usted dice algo y él otra cosa.

 

– No te podría decir, yo no lo veo como problema. En algún tema, tal vez alguien dice una cosa y yo le digo otra , lo que hacemos es que nos juntamos. No lo veo como problema.

 

Sobre Mer-Link y Compra Red, ha sido polémico también. ¿Qué le disgusta de la plataforma que ordenó la expresidenta Laura Chinchilla?

 

– Lo que pasé, empecé a preguntar lo que estaban pagando por este servicio, me dijeron que hay unas instituciones que están con Mer-Link y otras con Compra Red y en lo que es todo Gobierno Central, el Ministerio de Hacienda es el que tiene la potestad. El asunto que se dio es que yo hablé con Alicia Avendaño dos veces antes de que empezara el gobierno, yo quería datos y nunca me los pasó. 

 

Una opción podría ser tener dos sistemas. Digamos seguir con Compra Red para el Gobierno Central y aquellas que quieren continuar con Mer-Link que lo usen.