Insignias policiales se venden como palomitas

     

Las agujas y catéteres son el principal producto de exportación.

Paso Canoas es conocido por ser un lugar donde se compra con la triple B: bueno, bonito y barato. Allí se puede adquirir desde ropa, juguetes y electrodomésticos hasta distintivos oficiales de la Unidad de Intervención Policial, la Fuerza Pública y el grupo especializado Linces. Todos esos cuerpos policiales están adscritos al Ministerio de Seguridad Pública. 

DIARIO EXTRA fue testigo de que en distintos locales cercanos al puesto fronterizo los parches oficiales se pueden comprar fácilmente a ¢3.000. Pero, entre más se lleven, mejor precio le hacen. Así, cuatro parches se pueden vender fácilmente en ¢10.000. 

También se pueden adquirir insignias oficiales del Servicio Nacional de Fronteras de la República de Panamá.

Lo irónico del caso es que los locales donde se comercializan están a menos de 100 metros de la Delegación Policial de Paso Canoas. Incluso El Periódico de Más Venta en Costa Rica comprobó que dos oficiales estaban frente al local donde se venden los parches, pero no se enteraban de la situación.

 

LA LEY

 

De acuerdo con el artículo 317 (bis) del Código Penal, será sancionado con pena de prisión de 6 meses a 1 año quien, sin ser autoridad policial, utilice uniformes, prendas o insignias de cualquiera de los Cuerpos de Policía del país, del Cuerpo de Bomberos, de la Cruz Roja o del Ministerio Público. 

Es decir, en Costa Rica ninguna persona puede portar insignias policiales. La pena aumenta de 3 a 5 años a quien, con el fin de cometer un delito, use, exhiba, porte o se identifique con prendas, uniformes, insignias o escudos iguales o similares a los utilizados por los cuerpos de seguridad. 

“La persona que vende o comercia con las insignias de algún cuerpo policial difícilmente puede alegar que ignora que quien las adquiere lo hace para cometer algún delito, iniciando con el uso prohibido de esos distintivos, que sanciona el artículo 317 (bis) del Código Penal con hasta 5 años de cárcel. Pero también podría extenderse a cualquier otro delito”, explicó el abogado Boris Molina. 

“Entonces este vendedor o comerciante de la insignia podría tenerse, si se prueba su mala intención, como un instigador del delito (46 del Código Penal) y hacerse acreedor a una condena en esa condición del delito que finalmente se sancione a quien use ilícitamente la insignia”, agregó.

De acuerdo con la Ley, son instigadores quienes intencionalmente determinen a otro a cometer el hecho punible. En caso de determinarse el delito de instigación, el juez determina el grado de participación y con base en eso impone la pena.

“A manera de ejemplo, yo lo instigo o mejor dicho lo carboneo para que mate a otro, entonces a usted le ponen 20 años y a mí 12. En el caso de quien usa ilícitamente la insignia le pueden meter 5 años y al instigador 3 años de cárcel”, comentó.

 

PREOCUPACIÓN

 

DIARIO EXTRA intentó obtener una versión de los oficiales de guardia que se encontraban en el sitio, quienes dijeron que no estaban autorizados para brindar declaraciones. 

Por su parte, consultamos sobre el tema a Wilberth Solano, director de la Región Fronteriza Sur de la Fuerza Pública, quien dijo desconocer la venta de parches oficiales. 

“No sabíamos que esos (símbolos) se están vendiendo. ¿A dónde es? ¿En el lado tico o en el lado panameño? Eso no lo pueden estar vendiendo, ¡está prohibido! La gente les puede dar mal uso, imagínese que los vayan a pegar en una camiseta o en una gorra podrían hacerse pasar por oficiales y realizar delitos. Es preocupante. No sabíamos de la situación, pero voy a pedirle a la Municipalidad que nos acompañe para ver dónde es y si se pueden decomisar esos parches. Eso no puede estar pasando”, respondió.

 

EXJEFES 

 

El Periódico de Más Venta en Costa Rica consultó con los expertos que estuvieron sentados en las sillas de más alto nivel en cuanto a seguridad, los cuales comentaron la preocupación de que se estén comercializando este tipo de implementos de uso exclusivo para los cuerpos policiales.

Gustavo Mata, ministro de Seguridad durante la Administración de Luis Guillermo Solís, mencionó que es preocupante pero no es una situación nueva e inclusive en ocasiones el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ha allanado casas donde se encuentran uniformes policiales.

“Se localizan camisetas, que si bien es cierto no son originales, dicen OIJ. Ahora lo vemos más frecuentemente porque sabemos que estos grupos criminales se hacen pasar por policías, ya sea de Fuerza Pública, Fronteras o el OIJ para andar asaltando, hacer bajonazos o incluso tumbonazos entonces es un tema que realmente preocupa”.

Mata, además indicó que debería existir un control de todos los uniformes que salen a la calle para evitar estas situaciones, ya que esos logos son fáciles de imitar.

“Son fácilmente copiables, aquí es que entra el asunto peligroso porque se sabe que hay gente presta para hacer este tipo de insignias, uniformes, gorras y camisetas, de las que cada vez hay más en las calles”.

Según el exministro, las repercusiones a nivel legal que tienen las personas son sumamente bajas, incluso, en ocasiones, cuando se encuentran únicamente se hace el decomiso.

También Walter Navarro, exdirector de la Fuerza Pública, nos comentó su preocupación acerca del tema y detalló que la portación de este tipo de distintivos es un delito.

“Esto está regulado por Ley, todos los escudos que tiene la Fuerza Pública y los cuerpos policiales, ante el Registro Nacional. 

Y también está tipificado que quien haga uso de un escudo o emblema de las policías está cometiendo un delito”.

Además, mencionó el peligro que puede significar que sean utilizadas por civiles. 

“Es una herramienta que utilizan los delincuentes para confundir a la ciudadanía, con confundir me refiero a querer hacer daño o usar los símbolos de mala manera, pero también esto podría confundir a las verdaderas autoridades”.

Navarro indicó que es fundamental no solo saber cómo los ciudadanos están adquiriendo estos escudos, sino quiénes los producen.

“A como puede ser que los obtengan del Estado, también puede que cualquiera los esté bordando. 

Se debe investigar para mantener la transparencia y la misma honorabilidad de la Policía”.

El exdirector aprovechó para hacer un llamado a que los ciudadanos denuncien a las personas que crean y venden este tipo de distintivos.

El Periódico del Pueblo intentó obtener la versión de Mario Zamora, ministro de Seguridad Pública, pero no contestó las llamadas, por lo que consultamos a la oficina de Prensa del Ministerio, donde nos indicaron que atendería Marlon Cubillo, director de la Fuerza Púbica, sin embargo, al cierre de esta nota tampoco contestó. 

LEA MAÑANA

¿Qué dicen los diputados sobre la distribución de estos parches en la frontera sur?