
El Instituto Nacional de Seguros (INS) emitió la orden de compra de 1.600.000 etiquetas del nuevo Marchamo Digital, cuyo inicio está previsto para noviembre de este año como parte de la modernización del trámite vehicular en Costa Rica.
En esta primera etapa, el cambio aplicará únicamente para vehículos con parabrisas, mientras que las motocicletas se incorporarán al sistema hasta el próximo año, tras la evaluación de un plan piloto.
El nuevo sticker contará con tecnología RFID pasiva de ultra alta frecuencia (UHF), lo que permitirá que sea leído por dispositivos de la Policía de Tránsito a distancias de entre 10 y 20 metros.
Sin embargo, las autoridades recalcaron que el sistema no funciona como GPS ni permitirá rastrear personas o vehículos.
“Costa Rica merece avanzar hacia servicios más eficientes, seguros y modernos. El marchamo no debe seguir asociado a filas, incomodidades o papeles guardados”, señaló la presidenta ejecutiva del INS, Gabriela Chacón.
La jerarca también insistió en que el chip únicamente almacenará la información que ya forma parte del sistema actual.
“También es importante reiterar que la tecnología que se implementará no tiene capacidad de ubicar ni rastrear personas; no es un GPS y la información que se almacenará es la misma que ya se tiene en este momento”, agregó.
Uno de los principales cambios será la duración de la etiqueta. En el caso de automóviles, buses y camiones, el sticker deberá reemplazarse cada 10 años, mientras que en motocicletas el cambio será cada tres años.
Esto permitirá que los conductores no tengan que retirar una nueva calcomanía cada año, ya que podrán realizar el pago del marchamo en línea manteniendo la misma etiqueta adherida al parabrisas.
El INS indicó que la empresa adjudicada tendrá cerca de cuatro meses para entregar las etiquetas, por lo que esperan iniciar la distribución a recaudadores durante setiembre.
El cobro del marchamo comenzará el primer día hábil de noviembre, que este año corresponde al lunes 2.
Entre los beneficios señalados por las autoridades destacan la simplificación de trámites, ahorro de tiempo, mayor durabilidad de las etiquetas y la reducción de fraudes, además de disminuir el uso de papel y plástico.
Según datos del INS, solo en 2025 se realizaron más de 48 mil reimpresiones de stickers debido a pérdidas, daños o errores al colocarlos.

