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Los ingresos que reciben los hogares rurales por subsidios estatales y becas disminuyeron un 13,3% en 2026, al pasar de un promedio mensual de ¢27.912 en julio de 2025 a ¢24.200 un año después. La reducción fue estadísticamente significativa, a diferencia de lo observado en la zona urbana, donde esta fuente de recursos aumentó en un 9%.
La Encuesta Nacional de Hogares (Enaho), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), contabiliza en esta categoría las becas gubernamentales y privadas, las pensiones del régimen no contributivo y las ayudas económicas del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), entre otros subsidios estatales.
“En los hogares de menor ingreso, sí que los subsidios estatales y las becas tienen una importancia mayor. Y ahí encontramos una reducción estadísticamente significativa, me parece que de hasta el 13% en la zona rural; y eso podría estar explicando parte del no crecimiento de los ingresos de los hogares”, explicó Eddy Madrigal, al analizar los resultados de la encuesta.
El comportamiento fue distinto en las ciudades. En la zona urbana, el ingreso promedio mensual por subsidios y becas subió de ¢15.355 a ¢16.738 entre 2025 y 2026. Sin embargo, el INEC determinó que esa variación no fue estadísticamente significativa, por lo que no permite establecer un cambio concluyente respecto al año anterior.
La diferencia también se observa al calcular los ingresos por persona. En el área rural, el monto per cápita por subsidios estatales y becas bajó de ¢11.922 a ¢10.080, una disminución del 15,4%. En la zona urbana, pasó de ¢6.140 a ¢7.493, lo que representa un incremento del 22%.
Madrigal señaló que los promedios deben analizarse con cautela, porque no describen por sí solos lo ocurrido con cada familia ni permiten concluir que haya menos personas beneficiarias, por lo que la reducción de los subsidios en las zonas rurales no implica necesariamente una menor inversión social.
Según explicó, algunos esfuerzos estatales en los últimos años se han concentrado en capacitaciones en lugar de transferencias monetarias.
A escala nacional, los subsidios estatales y las becas representaron el 1,6% del ingreso total de los hogares en 2026.
En contraste, los ingresos por trabajo asalariado y autónomo constituyeron la principal fuente de recursos de las familias. En conjunto, representaron el 78,3% del ingreso total de los hogares, mientras que las ayudas y becas tuvieron una participación mucho menor en el promedio nacional.
El especialista añadió que las transferencias tienen mayor relevancia cuando se observa a los hogares de menores ingresos, aunque su peso promedio se ha reducido en el conjunto de la población.
En julio de 2026, el ingreso total promedio de los hogares rurales fue de ¢819.082 mensuales, mientras que en los urbanos alcanzó ¢1.292.429, según la Enaho.