Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
El ingreso de tubérculo al país sin revisión fitosanitaria es una de las principales preocupaciones de la Cámara de Productores de Papa de Costa Rica (CPPC), ya que tendría un impacto directo no solo en los precios, sino también en la calidad del alimento, tanto para el agricultor como para el consumidor.
Fabián Segura, presidente de la Cámara, afirmó que cuentan con pruebas de que el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) autorizó cambios en los protocolos sin fundamento técnico, omitiendo estudios clave que determinan la probabilidad de introducción de plagas.
El gremio señala directamente al MAG por haber modificado las condiciones de ingreso sin realizar la evaluación de amenazas correspondiente, una medida que consideran no solo irregular, sino perjudicial tanto para la actividad agrícola como para la seguridad alimentaria del país.
“Nosotros tenemos el expediente del Servicio Fitosanitario, en el cual lo que hicieron fue un simple cambio de norma, específicamente que el tubérculo venga con antibrotante, pero no se efectuó un análisis de peligros sanitarios”, afirmó Segura. Además, el funcionario agregó que el Gobierno eliminó la evaluación que existía y que, en cierta forma, protegía del ingreso de la plaga Brachyops.
“Solo cambiaron la medida para que se aplique un antibrotante, pero no hay una supervisión real. Técnicamente, eso no es adecuado: se requería un estudio que justificara que esa decisión era la correcta”, añadió. Segura indicó que, el ingreso del cultivo sin garantías adecuadas expone a la producción nacional a enfermedades potencialmente devastadoras, como el nematodo dorado, una plaga considerada cuarentenaria y de alto impacto.
La denuncia también indica que algunos embarques de papa foránea han llegado al país en condiciones inadecuadas, como brotadas o verdes, lo que incumple los estándares sanitarios vigentes.
“El tubérculo debe venir con un antibrotante, que solo tiene una eficacia de 15 días. Si llega germinado, no es apto para el consumo y representa un riesgo sanitario. Tenemos videos y fotografías que lo evidencian”, aseguró el dirigente.
Desde la Cámara detallan que las modificaciones en las condiciones de ingreso se hicieron sin consultar al sector agrícola ni al Servicio Fitosanitario del Estado, órgano técnico encargado de velar por la sanidad vegetal del país.
“Esta omisión demuestra una falta de transparencia y responsabilidad por parte del Ministerio. Las decisiones técnicas no pueden tomarse con criterios políticos o comerciales, sino con base científica y en defensa de la producción nacional”, añadió Segura.
Afectación económica
El impacto también se siente en el plano financiero. Mientras los cultivadores nacionales reciben cerca de ¢350 por kilo de papa en finca, los supermercados venden el alimento importado a precios que rondan los ¢2.000 por kilo.
“Es un abuso. La intermediación está descontrolada. Nosotros hemos denunciado esto ante el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), pero no vemos acciones concretas. El consumidor está pagando caro y el agricultor está quebrando”, expresó el presidente de la CPPC.
El sector teme que, si no se revierten las decisiones adoptadas por el MAG, muchos pequeños y medianos empresarios se verán obligados a abandonar sus tierras. “No se puede hablar de soberanía alimentaria si no se protege al productor. Necesitamos competencia leal, no competencia desregulada. Estamos dispuestos a dialogar, pero exigimos medidas urgentes y responsables”, subrayó.
Este medio consultó al ministro de Agricultura quien desmintió dicha información.
“Es falso que el producto esté ingresando sin chequeos fitosanitarios, por el contrario, el 100% de los productos están siendo revisado para garantizar que no ingrese los que no cumplan”.
Carlos Fernández
Comerciante
“Ojalá lo resuelvan, porque así nosotros vendemos bastante y todos se ven beneficiados, tanto los agricultores como los comerciantes”.
Fabián Segura
Presidente CPPC
“Instamos al señor ministro Víctor Carvajal a que haga su trabajo como debe ser, técnicamente. Cambiaron el requisito de análisis de riesgo de plagas sin realizar el estudio, y eso tiene un impacto negativo para el agricultor y el consumidor”.
Lidieth Sánchez
Consumidora
“La papa es muy buena. A mí nunca me ha salido perjudicada, siempre me ha salido en buen estado”.


