
Entre los puntos prioritarios que un próximo gobierno debe asumir para mejorar la competitividad del país, la Cámara Costarricense de Industria Alimentaria (Cacia) agregó que es necesario la apertura del monopolio del alcohol.
En nuestro país, la Fábrica Nacional de Licores (Fanal) limita la producción y comercialización de alcohol etílico tanto para consumo como para uso industrial. Esta regulación, establecida en el Código Fiscal, buscaba garantizar control estatal y evitar prácticas ilegales o de contrabando del líquido, pero en la actualidad el sector empresarial lo percibe como una barrera para la producción.
“Fanal no es productor de alcohol, quien lo produce son los ingenios. Fanal es simplemente el intermediario, es una forma del estado de controlar quién compra y quién no compra alcohol. Pero por esa ley, de finales del siglo XIX, los industriales y cualquiera en Costa Rica tiene que comprarle el alcohol a Fanal”, indicó Juan Ignacio Pérez, presidente de Cacia.
El monopolio, según explicó Pérez a Diario Extra, genera un sobreprecio que excede el 30% en la materia prima. Además, si en el proceso productivo, alguna empresa requiere del alcohol, deben ir a Fanal a solicitar una cuota.
Es decir, la institución opera bajo un esquema regulado, cuyo fin es distribuir de forma controlada el alcohol disponible según la capacidad de producción anual, asignando cantidades específicas a cada una de las compañías autorizadas para la compra.
Sin embargo, debido a la Regla Fiscal, aprobada en el 2019, que limitó el aumento del gasto en el gobierno, la Fanal redujo sus compras. En el 2022, la entidad anunció que la disminución en el volumen de alcohol que podían comercializar era del 20%.
Durante ese año, solo se suministró 7,5 millones de litros, en el 2021 se alcanzaron 11 millones de litros. Sin embargo, desde Fanal explicaron que los años de pandemia exigieron una cantidad superior al promedio por el aumento en la demanda que genero la emergencia sanitaria.
“Con la regla fiscal metieron las compras de alcohol para Fanal como si fuera un gasto. Entonces, llega un punto del año donde Fanal dice ‘No tengo plata para comprar más alcohol’ Entonces, Fanal se queda sin alcohol y si usted tenía una cuota de mil kilogramos al año, Fanal solo le da 500. Porque no tenía plata para comprarle al productor nacional. Entonces, deja toda la industria sin producto, habiendo alcohol de sobra en los tanques de Laica”, agregó Pérez.
Para el sector empresarial, la industria debería de negociar directamente con la Liga Agrícola de la Caña de Azúcar, aunque señalan que sería ideal escoger entre los ingenios que producen la materia prima en el país.
“La industria debería de poder escoger a cuál ingenio comprarle porque el ingenio es el productor. Y si ninguno de los ingenios tiene un costo competitivo que los industriales puedan importar la materia prima”, señaló.
Juan Ignacio Pérez
Presidente Cacia
“Tenemos varias capas de proteccionismo que hay que ir solucionando. La primera capa para el alcohol de uso industrial es Fanal. La segunda capa, bueno, pues está Laica, pero si los azucareros se pusieron de acuerdo con que Laica era su representante para vender, no importa, pero entonces que también podamos importar los industriales”.
Para la Cámara, se necesita una estrategia agresiva que permita reducir los costos de transacción y logística para las empresas, en la cual enlistan la mejora de infraestructura vial y tarifas competitivas en materia energética. Además, destacan la importancia de avanzar en la concesión de Puerto Caldera y modernización de los puestos fronterizos, al igual que avanzar en la modernización del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) para acelerar la empleabilidad en ocupaciones técnicas.
“Estos temas mundiales nos van a afectar cada vez más, porque no somos capaces de ser eficientes y flexibles a lo interno. Tenemos que ver hacia dentro para definir cómo podemos ser más competitivos. Tres temas son los que nosotros hemos visto como urgentes: infraestructura, seguridad y educación”, comentó Pérez.

