
Ya está cerca la fecha límite para presentar y pagar el Impuesto sobre las Utilidades. Por ello, es importante recordar a los contribuyentes los puntos clave que pueden ayudar a evitar errores y sanciones.
El primer paso es tener absoluta claridad sobre las actividades económicas que se realizan y los ingresos que se perciben. No siempre se trata de una única fuente. Puede ocurrir, por ejemplo, que una persona sea asalariada y, que también desarrolle una actividad económica propia; o que participe en una sociedad anónima y reciba dietas. Cada uno de estos ingresos debe analizarse correctamente para determinar su tratamiento y evitar omisiones que luego puedan generar ajustes o multas.
En segundo lugar, es indispensable tener claro el formulario que debe utilizar y verificar con cuidado qué ingresos y gastos deben detallarse. No todos los gastos son deducibles y no todos los ingresos tienen el mismo tratamiento fiscal. Una revisión técnica previa permite depurar la información y reducir riesgos.
Asimismo, el contribuyente debe conservar los comprobantes de presentación y pago, así como los documentos que respalden las operaciones realizadas, ya que estos pueden ser requeridos en el futuro por parte de la Administración Tributaria.
Para el período fiscal 2025 -cuya declaración se presenta en 2026- el trámite debe realizarse a través de la plataforma digital TRIBU-CR, habilitada por el Ministerio de Hacienda, y la fecha límite es el 16 de marzo de 2026. Presentar o pagar fuera de plazo puede implicar intereses, sanciones y multas que afectan directamente la liquidez del contribuyente.
Desde la experiencia profesional, una de las mejores formas de evitar inconvenientes es no dejar la revisión para el último momento. Verificar que los ingresos coincidan con las facturas electrónicas emitidas, confirmar que los gastos estén debidamente respaldados y sean deducibles conforme a la normativa vigente, realizar conciliaciones contables y revisar la cuenta tributaria para identificar posibles saldos a favor, son acciones que aportan seguridad y orden.
Cumplir oportunamente genera tranquilidad. Una planificación adecuada convierte la obligación tributaria en un proceso previsible y manejable, y permite que la persona o empresa se concentre en su actividad económica con responsabilidad y seguridad jurídica.
Alejandra Cordero– Contadora Pública Autorizada – Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica.