
Las impactantes imágenes que llegan desde Guatemala muestran la fuerza con la que el volcán de Fuego expulsa lava, ceniza y material incandescente, obligando a evacuar a cientos de personas que vivían en sus alrededores.
La actividad eruptiva comenzó el lunes y, para este martes, ya superaba las 23 horas de duración, según el Instituto de Vulcanología de Guatemala. Las autoridades mantienen la alerta anaranjada a nivel nacional, el segundo nivel más alto de emergencia.
Al menos 350 personas fueron trasladadas a refugios, mientras decenas de familias abandonaron sus viviendas con pocas pertenencias ante el temor de una tragedia similar a la ocurrida en 2018, cuando una violenta erupción dejó más de 200 fallecidos.
Las autoridades también suspendieron las clases presenciales en comunidades cercanas al volcán, cerraron una carretera que comunica con la ciudad colonial de Antigua y mantienen vigilancia constante debido al riesgo de nuevos flujos de lava y la caída de ceniza.
El volcán de Fuego, considerado el más activo de Centroamérica, continúa generando enormes columnas de gases y ceniza que alcanzan más de 7.000 metros de altura, dejando escenas que reflejan la magnitud del fenómeno natural.



