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El conductor de un microbús marca Hyundai Starex abandonó una carga de 2.085 kilogramos de cocaína cerca de la plaza de deportes de Moín, Limón, tras percatarse que era seguido por una patrulla policial.
En apariencia el narcotraficante circulaba por esa comunidad caribeña y los oficiales lo vieron sospechoso, por lo que empezaron a seguirlo de cerca para “marcarlo” y saber qué movimiento estaba haciendo.
Sin embargo el hombre fue más rápido y se adelantó en el camino, perdiendo de vista a los oficiales.
Cuando llegó a la cancha intentó sacar varios sacos llenos de droga, pero al percatarse que los oficiales estaban cerca abandonó la carga y se dio a la fuga.
Los uniformados llegaron hasta el punto donde estaba el vehículo y encontraron varios envoltorios negros, a pocos metros vieron un rastro donde quedaron más paquetes como haciendo una ruta de escape.
Siguieron ese rastro y dieron con más paquetes tirados en una zona verde, por lo que llamaron a la Policía de Control de Drogas (PCD) para que se encargara de la escena.
La mayoría de la droga estaba dentro del vehículo empacada en material que aseguraba no se saliera ninguno de los paquetes.
“Dentro de este carro se observaron varios bultos que aparentemente contenían droga. (…) los oficiales de la PCD ubicaron 44 sacos de color negro, los cuales en su interior contenían un total de 1.097 paquetes con cocaína, cada uno con un peso aproximado a 1 kilogramo de dicha droga”, detalló el informe del Ministerio de Seguridad Pública.
A pocos metros de la cancha hallaron 40 paquetes en el suelo, donde se encontraban los demás.
“La PCD constató que eran 40 sacos con aparente droga, de estos 35 de color negro y 5 de color blanco, mismos que contenían un total de 988 paquetes con aparente cocaína con un peso aproximado a 1 kilogramo de dicha droga”, añadieron, tras confirmar que el cargamento sumaba más de 2 toneladas.
Las autoridades trabajan para hallar al conductor del carro y a quién pertenecía el cargamento.