Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
El manejo del gobierno y en específico del presidente Luis Guillermo Solís en la emergencia nacional tras el paso del huracán Otto, que afectó al país en noviembre del 2016, permitió dar un giro en la percepción que los costarricenses veían registrando sobre la administración.
Este accionar de la administración Solís Rivera es a criterio del experto en política Sergio Araya el elemento que estaría favoreciendo su imagen.
Si bien aún la mayoría opina de manera desfavorable, se acrecentó el número de quienes lo califican positivamente.
Así lo demuestra el estudio de opinión realizado por los investigadores Florisabel Rodríguez y Rowland Espinoza.
La encuesta consultó a 1.035 personas mayores de 18 años, en un periodo del 12 al 23 de enero, con un margen de error del +-3,0%.
IMAGEN DE GOBIERNO Y SOLÍS
Desde mayo del 2016 la percepción positiva del gobierno se mantenía estancada en un 17%, pero arrancando el 2017 brincó a un 31,0% de apoyo. Frente un 42,2% que lo evalúa negativamente.
En su primer año la administración Solís Rivera reportaba un respaldo de un 45%, que con los meses se fue desgranando pasando de un 36% en abril del 2015 a un 20% en noviembre de ese mismo año, hasta llegar al 17%. Así le sucedió a la imagen del Presidente. Al consultar cómo califican al mandatario, un 35,1% responde “favorable”; en setiembre del 2016 sólo un 17,3% opinaba de esta forma y un 68,4% lo descalificaba, ahora se redujo a un 45,7%.
“Fundamentalmente en esta ocasión el tema es coyuntural, lo interesante sería ver si en los próximos estudios la tendencia se mantiene. Evidentemente ya se visualizaba -aunque no hubiera datos duros que lo comprobaran- que la evaluación del Presidente y de su equipo más cercano a este tema (del huracán Otto) había sido muy positivamente evaluado por la gente, es decir se sentía satisfecha y de alguna forma el liderazgo ejercido por el Presidente en el manejo de esta situación de emergencia, reflejó a todos los que votaron por él lo que esperaban desde inicio de la administración.
Hay otras variables que incidieron y favorecieron esa gestión, no solamente las habilidades propias del señor Presidente, hay que reconocer que no contó con resistencias importantes de ningún sector. Salvo los conatos de problemas, por ejemplo, con uno de los alcaldes de la zona, pero en general todo el país cerró filas en torno a la figura del Presidente”, explicó.
NO HAY RUMBO PAÍS
Contrario a estas opiniones positivas, la mayoría cree que el país no tiene rumbo. Es más, se incrementó el porcentaje de personas que lo consideran de esta manera.
Según la encuesta, los ciudadanos que manifiestan que se avanza en el rumbo equivocado alcanza al 65%, mientras un 24% asegura que sí es la dirección correcta y un 11% prefiere no opinar.
La población se mantiene abrumada por los problemas país. Enumera como los de mayor incidencia: desempleo, delincuencia, pobreza, inseguridad, corrupción, infraestructura, economía, drogas e impuestos.
Para el politólogo, la única forma de que el gobierno logre mantener una mejora en su imagen es que concrete proyectos claves como los de infraestructura vial.
“Si el Gobierno de la República logra en este caso específico no solamente solucionar el problema puntual de La Platina, sino además lograr lo que han estado planteando de ampliar la calle a varios carriles, de construir un puente nuevo más que arreglar una platina, sumado a otros logros que pudieran concretar en materia de infraestructura vial que es lo que más preocupa y aqueja al ciudado común, bien bien podría fortalecer esa imagen y no descartaría para nada un eventual beneficio inclusive político electoral para el partido de gobierno”, concluyó.