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Salir a comprar un par de huevos salvó a Argery Rojas Mena de morir calcinada en su casa, que fue consumida por las llamas en La Unión, Cartago.
De acuerdo con su relato y el de su madre Jenny Mena Fernández, quien se encontraba trabajando en el momento del siniestro, el día antes del incidente recibieron amenazas de un vecino.
Este sujeto al parecer acosaba a Rojas. “Él me espiaba, me samueleaba. Yo puse un proceso por acoso, ahí fue donde me di cuenta de los antecedentes de él por violación a menor”, agregó.
¿CÓMO SE PRODUJO?
La afectada relató que su pareja sentimental antes de morir y heredarle la propiedad le vendió unos metros cuadrados al supuesto acosador y después ella le regaló unos más.
Al parecer esto no fue suficiente para su vecino, por lo que Rojas empezó a vivir un tormento. Al principio tenían una buena relación, pero después de un tiempo se complicó porque, según ella, él quería apoderarse de su terreno.
De acuerdo con la afectada, ella empezó a alejarse del sujeto, pero él irrespeta los límites. “Me desarma las paredes. Él sabe que en las mañanas duermo, que mi marido se va (…), que mi mamá se va a trabajar donde una señora y yo quedo sola”, narró.
“Él me robó unas cosas y sabía que yo le iba ir a seguir el proceso (por acoso), entonces quería quemarme viva. Estoy segura de lo que estoy diciendo porque ya pedí los indicios para comprobarlo”, dijo la mujer.
SALIÓ DEL HOSPITAL
Mena tiene ocho días de haber salido del hospital por un cuadro de neumonía y al enterarse de lo sucedido su salud se complicó.
Se encontraba cuidando una vivienda cuando la dueña la llamó y le avisó que la casa de su hija estaba quemándose.
Minutos más tarde llegó a ver si podía rescatar algunas pertenencias, pero todo fue consumido por las llamas.
La señora declaró a DIARIO EXTRA que ella vivía en la primera planta del inmueble y su hija en la segunda. Ambas quedaron solo con lo que llevaban puesto.
Por el momento Mena se hospeda en casa de su patrona Roxana García, sin embargo mientras relataba su historia, en medio de lo que quedó de su vivienda, la tristeza se le notaba en el rostro.
Doña Jenny brindó el teléfono 8590-0023, que pertenece a García, para recibir ayuda, mientras que Rojas dio el 6019-9570.
Nunca falta un buen samaritano. En este caso el vecino Marcos Vinicio Montoya Padilla se acercó a la madre de Rojas para darle una bolsa con alimentos y dijo estar dispuesto a colaborar con ella.
También ofreció sus teléfonos 6311-2085 y 6297-0315 a quienes deseen contactarlo para hacerle llegar colaboración a la afectada.