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Con los crímenes múltiples en Matina de Limón y Nosara de Guanacaste, el país llegó a 43 casos de este tipo en 2023, que constituyen aquellas incidencias cuando, durante un solo hecho, se registran dos o más víctimas mortales.
De acuerdo con los datos ofrecidos por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), 36 homicidios son dobles, seis triples y figura un caso cuádruple, para un total de 94 personas que perdieron la vida mediante esta modalidad delictiva.
Recordemos que cinco personas fueron asesinadas y cinco más resultaron heridas en Limón (2 muertos, 3 heridos), Guanacaste (2 muertos, 2 heridos) y San José (1 muerto).
Según la criminóloga Karla Alvarado Prado, en la mayoría de los casos el móvil principal está relacionado con luchas por territorios de narcotráfico o ajustes de cuentas, así como manifestaciones de poder.
“Estas organizaciones están motivadas a cobrar cualquier deslealtad de algún integrante del grupo delictivo. También por la no colaboración de alguna persona o grupo civil. Además, casos para tomar venganza y hasta asesinando a un grupo rival por conflictos de territorios”, explicó Alvarado.
También se pueden unir a la lista de posibles móviles los conflictos amorosos, intereses económicos por robo, préstamos y disputa de bienes.
“El trabajo de ejecutar el homicidio se convierte en una obsesión por demostrar la capacidad y poder quedar bien con los cabecillas o las personas que los contratan, optar por una buena paga, ya que realizando un buen trabajo van creando una reputación como sicario y un posible ascenso dentro de la organización criminal”, agregó la experta.
En muchos de los casos el daño se incrementa, pues los sicarios no solo logran ejecutar al principal objetivo, sino que también elevan la cantidad de víctimas indirectas al hecho, por ejemplo, atacando a familiares o personas cercanas que se encuentran en el lugar y momento del hecho. Según cifras del año anterior, el OIJ registró 25 homicidios múltiples, de los cuales se contabilizaron 20 asesinatos dobles, dos triples, un hecho de cuatro asesinatos, un ataque donde murieron cinco personas y una balacera en que mataron a ocho víctimas, este último caso ocurrió en marzo en una finca de Matama de Limón, para un total de 63 personas asesinadas.
En estos casos se incluyen las muertes de 4 personas en playa Garza de Nosara, Guanacaste. Todos eran vecinos de la provincia de Heredia y andaban vendiendo juegos de ollas.
Para Mario Zamora, ministro de Seguridad Pública, este aumento de hechos violentos se debe, principalmente, a una guerra sangrienta entre los diversos grupos delictivos que operan en los diferentes puntos del país.
“En materia de homicidios, en los últimos días hay una fuerte guerra entre bandas criminales; en Limón y Guanacaste son fruto de esta lucha intestina entre bandas. Hay miembros de bandas correlacionadas que ya están bajo investigación de la Policía de Control de Drogas (PCD)”, expresó Zamora.
Así las cosas, y a tan solo tres meses de finalizar el año, todo apunta a números históricos de homicidios. Con ese comportamiento en la cantidad diaria de asesinatos, se estima que para diciembre habrán ocurrido al menos 950 incidencias.
A la fecha, en el país se registran 631 asesinatos. Limón y San José lideran con 158, y Puntarenas es la tercera provincia en incidencias con 99 casos.