
Un accidente de tránsito acabó con la vida de un joven de 28 años, identificado como Esteban Alonso Arguedas Bermúdez, quien era porteador, en Pococí, Limón.
Arguedas conducía su vehículo de noche acompañado de un amigo cuya identidad no trascendió, al parecer durante el trayecto se toparon un camión que iba por media calle, próximo a una curva.
En apariencia, Arguedas quiso esquivarlo, pero terminó saliéndose de la carretera por el lado derecho hasta derrapar unos 75 metros y pegar contra una gran piedra.
El impacto lo expulsó del carro, tras lo cual dio varias vueltas sobre el pavimento y quedó cerca de una mata de amapola. La víctima murió desangrada en el sitio, al parecer, iba sin el cinturón de seguridad puesto.
DOLOR DE UNA MADRE
Al ser las 9:01 p.m. Guiselle Bermúdez Huete, quien es fiscal del Ministerio Público en Sarapiquí y madre del ahora fallecido, conversó con DIARIO EXTRA y explicó que el amigo de su hijo y quien viajaba como pasajero fue el que dio el aviso.
“Él me contó lo sucedido, ahora no recuerdo muchos detalles”, dijo consternada la madre.
Este medio supo que el sobreviviente a como pudo salió de las latas del vehículo y con su celular llamó al 9-1-1 para pedir auxilio.
Al sitio se presenta Fuerza Pública para custodiar la escena y minutos después, el OIJ llega para inspeccionar el lugar y realizar el levantamiento del cuerpo.
MUCHACHO ALEGRE
“Esteban era un muchacho muy alegre, servicial, extrovertido, era lindo, guapo, él se la creía”, expresó su madre con gran pesar a El Periódico del Pueblo, mientras recordaba a su retoño.
Arguedas era apasionado del buen vestir, así como de ser feliz, dijo en medio de lágrimas doña Guiselle.
“En algún momento hablábamos y me dijo: ‘Mami, si a mí me llegara a pasar algo, yo no quiero, así como mucha vela y mucha cosa, mucha gente y que a uno lo fisgoneen, eso no, eso no”, comentó la dolida madre
“Cuando me den el cuerpo lo llevamos a enterrar de una vez, era lo que él quería”, detalló.
FAMILIARES
Para nadie es un secreto que la pérdida de un ser querido es dolorosa, pero para los abuelos de este joven lo es aún más, porque según Bermúdez, sus padres también eran los de Esteban.
Su hermano no estaba en casa al momento de los hechos, por lo que sus padres enviaron por él donde unos amigos, según cuenta la madre. Cuando el joven de 18 años llega a su hogar, le dan la noticia, en conjunto con sus abuelos, quienes sufrieron un enorme dolor ya que Esteban su adoración.
SU VIDA
Esteban llegó a cuarto año de colegio, hizo un técnico en criminología que no finalizó y se dedicaba a ser porteador. “Él disfrutaba traer y llevar gente, era muy servicial y charlatán, solo me decía mi reina”, reveló doña Guiselle.
Agregó que cuando el cuerpo sea entregado le van a colocar sus tenis favoritos unas Hurley negras y lo van a vestir de blanco con negro, incluyéndole el corbatín que usó en su primera comunión.