
Un grupo de 30 mujeres se congregó frente al centro penitenciario La Reforma para reclamar contra las nuevas restricciones que limitan las visitas frecuentes a los internos y reducen la cantidad de alimentos que pueden llevarles.
“Hay personas que cometieron delitos, pero no son maras salvatruchas; son seres humanos. No queremos que les arrebaten derechos como la comunicación ni la posibilidad de ver a sus familias”, manifestó Yendry Cabrera, hermana de un privado de libertad.
Cabrera también advirtió que las restricciones podrían aumentar la tensión dentro de las celdas. “No me opongo a que trabajen, pero ¿por qué privarlos de la alimentación y del contacto con sus hijos?”, cuestionó.
Un amplio dispositivo de seguridad fue desplegado en los alrededores y en el interior del penal, con la presencia de oficiales de la Fuerza Pública, Policía de Tránsito, funcionarios de Migración y agentes penitenciarios.
De manera no oficial, trascendió que la mayoría de los pabellones mantienen una huelga de hambre, aunque, gracias a las labores de control, no se registraron incidentes dentro del recinto.
Zaray Robles criticó las nuevas restricciones, asegurando que los internos ya cumplen condenas por sus delitos.
“No pueden negarles ver a sus hijos ni dejarlos sin alimentos. Es injusto que ahora las visitas sean solo una vez al mes; estamos en Costa Rica, no en El Salvador”, enfatizó.
En paralelo, otro grupo de manifestantes acudió a la Asamblea Legislativa con la intención de dialogar con algún diputado. Finalmente, lograron ser recibidos únicamente por Priscilla Vindas, legisladora del Frente Amplio.
Nils Ching, director de la Policía Penitenciaria, confirmó que alrededor de 1.000 privados de libertad se sumaron a una huelga de hambre en máxima seguridad.
“Estos han querido sumar a otros para que no tomen los alimentos, según denuncias de familiares”, afirmó.
Por su parte, Juan Carlos Arias, viceministro de Justicia y Paz, defendió las acciones implementadas, alegando que buscan erradicar privilegios indebidos dentro de los centros penitenciarios.
Valeria Rodríguez
Familiar de privado de libertad
“Vengo a alzar la voz por los privados de libertad a quienes se les están violentando sus derechos, como la comunicación, la visita y la alimentación adecuada. Con estas medidas que se están tomando, queremos que esta situación se visibilice”.
Yendry Cabrera
Hermana de recluso
“Nos están privando tanto a nosotros como a ellos. En la última visita que hicimos, nadie pudo llevar ni un vaso de agua. ¿Cómo nos van a decir que somos prostitutas las esposas? Aquí vienen más: hermanas, tías, abuelas e hijas”.

