Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
La víctima identificada como Maykell González Torres, nicaragüense de 29 años, tenía una herida de bala en la cabeza.
El hecho se registró a la 1:00 a.m., Los Diques, Cartago, cuando funcionarios de Fuerza Pública realizaron un patrullaje por la zona y divisaron un vehículo tipo van y tras ordenarle detenerse el conductor no acató la instrucción y aceleró huyendo del lugar.
Esta acción dio inicio a una persecución, en la que el chofer de la van ingresó por una angosta calle de lastre, para luego detenerse y correr junto a otros sujetos hacia un charral para despistar a los efectivos, quienes no pudieron alcanzarlos por la oscuridad y lo alto del zacate.
Al regresar al lugar observan un bulto de grandes proporciones cuya cobertura era un plástico de color negro por lo que procedieron a realizar el reporte al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) mientras resguardaban la escena.
Los agentes se apersonaron al lugar y hallaron el cuerpo de González, envuelto en sábanas gruesas, amarrado en un extremo con un cable, para simular un saco, como si se tratase de cualquier bolsa de desechos y no de un ser humano.
El cuerpo lo trasladaron a la morgue para el análisis forense y determinar si presenta más heridas. El vehículo se retuvo como parte de las investigaciones.
DIARIO EXTRA consiguió información de fuentes confidenciales que señalan que presuntamente González Torres tenía problemas con miembros de una banda criminal que lo sentenció a muerte por lo que al temer por su vida toma la decisión de regresar a Nicaragua y al parecer hace pocos días volvió a Costa Rica, por lo que no se descarta que el móvil sea un ajuste de cuentas.
OPERATIVOS
Funcionarios del OIJ intensificaron los operativos en búsqueda de los sospechosos.
Juan Jiménez, vecino del sector, señaló que fue testigo de cuando los sospechosos se adentraron en el charral.
“Ellos dejaron el carro aquí en la arenera y corrieron por esa bajada para allá dentro y los policías no pudieron seguirlos, por aquí pasa mucha gente rara”.
Otros vecinos quienes solicitaron no ser identificados para resguardar su integridad, explicaron que no se alarmaron por las luces y sirenas de la patrulla policial.
“Es algo de todos los días, aquí vivimos encerrados en la casa, mejor uno tranquilo, no se entera de mucho y no se mete en problemas como dicen por allí calladito se ve más bonito”.
SICARIATOS EN AUMENTO
Los costarricenses son testigos del incremento descomunal y preocupante de los homicidios por ajustes de cuentas en los últimos meses. Como si se tratara de una película del Viejo Oeste los pistoleros accionan sus armas a cualquier hora del día.
Estos actos violentos en los que se busca saldar deudas o venganzas, dejaron un saldo trágico en los últimos días en los que se reportaron hasta 8 homicidios en menos de 24 horas.
En la mayoría de estos casos se observa un patrón alarmante. Los homicidios por impacto de bala en la cabeza, una forma de violencia extrema que evidencia la brutalidad y el desprecio por la vida humana por parte de los perpetradores.
En el caso de González, por las particularidades del caso, las autoridades presumen que sus homicidas querían desechar el cuerpo en algún lote baldío o peor aún, en el río, una acción con la que buscarían eliminar toda la evidencia posible y dificultar las investigaciones de las autoridades.