
Casi 24 millones de unidades de cigarrillos de contrabando estaban almacenadas en una bodega de San Rafael de Alajuela, utilizada por una estructura de crimen organizado que la Policía de Control Fiscal desarticuló en un operativo.
El sitio funcionaba como centro de acopio y distribución: además del cigarrillo, ahí se guardaban bebidas energéticas, dinero en efectivo y una flotilla de vehículos usados presuntamente para mover la mercancía por el país.
En total se decomisaron:
“Se logra intervenir una buseta que sale cargada con gran cantidad de cigarrillos, aproximadamente 280 mil unidades”, dijo Katherine Tenorio, directora de PCF.
Según las autoridades hacendarias, actualmente hay una persona ya identificada detenida en la fiscalía de Alajuela.
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