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Un perjuicio económico de aproximadamente ¢3.700 millones por presunta evasión fiscal llevó al Ministerio de Hacienda a presentar dos denuncias penales relacionadas con el incumplimiento del pago de impuestos y la utilización de mecanismos para ocultar operaciones.
En el primer caso, la investigación señala que una empresa habría utilizado distintas cédulas jurídicas y proveedores falsos para simular compras de productos electrónicos, entre ellos consolas, pantallas y teléfonos. Según la información presentada por el Gobierno, esos bienes eran posteriormente vendidos a comercializadores importantes del país.
La investigación apunta a que las mercancías no habrían pasado por el control aduanero ni habrían pagado los impuestos correspondientes para su nacionalización.
El segundo expediente corresponde a una presunta simulación en la distribución de dividendos por más de ¢1.200 millones, correspondientes a los periodos fiscales 2021, 2022 y 2023.
El viceministro de Hacienda, Víctor Carvajal, afirmó que las acciones se dirigen también contra grandes contribuyentes y que las investigaciones abarcan diferentes sectores comerciales.
“Nosotros tenemos que estar en todos los sectores, en todos los comercios, y por eso es que no hacemos distinción. En esto no hay intocables. Nosotros presentamos una denuncia a un gran contribuyente que vendía artículos a precios normales, la gente compraba, y resultó ser que todo eso que estaba vendiendo nunca había pasado por la aduana”, manifestó.
La presidenta, Laura Fernández, señaló que el combate a la evasión y el contrabando forma parte de un compromiso asumido junto con el Ministerio de Hacienda y afirmó que las autoridades continuarán con las investigaciones.
“Yo me comprometí en serio, con el Ministro de Hacienda y el equipo, a darle persecución a los evasores y a quienes están en el negocio del contrabando y el comercio ilícito”, indicó Fernández.
Los dos casos descritos por el Gobierno involucran un presunto incumplimiento tributario de ¢2.500 millones en el primer expediente y más de ¢1.200 millones en el segundo.