Hacienda duda que la CCSS deba administrar el IVM

Aduce gestión “pobre” en manejo de reservas

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El ministro de Hacienda, Nogui Acosta, cuestionó la capacidad de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para administrar el Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM). 

A su criterio, la institución ha gestionado de forma deficiente los recursos del fondo y no se ha adaptado a la nueva realidad demográfica del país.

“Tenemos que empezar a gestionar mejor las reservas. Realmente la CCSS hace una gestión bastante pobre del financiamiento, y la forma en que invierte los recursos podría mejorar”, afirmó el jerarca al Programa Asiento Extra. 

Según datos de la Auditoría Interna, se prevé un déficit de ¢142 mil millones en el régimen en 2025. De concretarse, esto obligaría al uso de las reservas para cubrir los egresos. Las proyecciones actuariales indican que dichos fondos podrían agotarse en 2047, comprometiendo así la sostenibilidad del sistema de pensiones.

Desafíos estructurales

El envejecimiento de la población es uno de los principales retos del sistema. Desde la creación del IVM en 1947, la esperanza de vida en Costa Rica pasó de 57 a 81 años, lo cual incrementa la presión sobre el fondo.

“Cuando aprobamos que personas con mayor densidad de cotización se pensionaran anticipadamente, eliminamos la solidaridad intergeneracional. La gente comenzó a disfrutar de su pensión más rápido y con montos elevados. Eso no fue solidario con las generaciones más jóvenes”, criticó Acosta, quién también fue intendente de pensiones.

El ministro advirtió que el país ya alcanzó su pico poblacional con 5,6 millones de habitantes y que, según las proyecciones, esta cifra disminuirá a 3,4 millones en el año 2100. “La CCSS ni siquiera tiene proyecciones claras sobre cómo hará frente al envejecimiento de la población y la reducción futura de la base contributiva”, alertó.

Acosta señaló que uno de los principales problemas estructurales es la alta base mínima contributiva que exige la institución. Este monto representa un obstáculo para miles de trabajadores informales o de bajos ingresos, quienes se ven excluidos del sistema por el alto costo de las cuotas.

“Tenemos una base mínima contributiva muy alta, y eso hace que muchas personas no quieran pertenecer a la CCSS, porque deben pagar un aporte desproporcionado”, sostuvo.

A este problema se suma el requisito de 180 cuotas (15 años) para poder optar por una pensión mínima, la cual equivale a la mitad de la base contributiva. “Hay personas que no cotizaron lo suficiente y aun así reciben una pensión mayor a lo que realmente aportaron”, cuestionó.

Rediseñar el sistema

El jerarca considera urgente replantear el modelo de pensiones del país y fortalecer el Régimen Obligatorio de Pensiones Complementarias (ROP). “Desde la creación del ROP en el año 2000, el fondo ha crecido, pero no se han hecho las reformas necesarias en el IVM”, lamentó.

Acosta también rechazó las iniciativas legislativas que proponen liberar los fondos del ROP al momento de la jubilación. En su opinión, esta medida podría replicar los efectos negativos observados en otros países.

“No estamos de acuerdo con esos planteamientos porque pueden generar un efecto similar al de Chile, donde se migró a cuentas individuales sin considerar que la gente más pobre no tiene empleo formal todo el año como un burócrata”, explicó.

Asimismo, planteó que, si se discute un eventual aumento en las cotizaciones, este no debe financiarse con recursos del Estado, sino canalizarse directamente al ROP.

El ministro también criticó la eficiencia institucional, asegurando que no cumple con estándares de calidad ni de servicio adecuados. “La CCSS debe utilizar eficientemente los recursos y garantizar atención de calidad. Eso hoy no está ocurriendo”, aseveró.

Uno de los puntos más controversiales señalados por el jerarca fue la estructura de la junta directiva, compuesta por tres representantes del Gobierno, tres de los trabajadores y tres del sector empresarial.

“En un panorama de seis contra tres, ¿quién gana? Por eso es necesario mejorar la gobernanza. Nueve personas deciden si se aumentan las cuotas, que al final son impuestos para la gente”, advirtió.

A su juicio, el Seguro Social no debería continuar con una estructura que la hace responsable simultáneamente de hospitales, seguros y del régimen de pensiones. “Hay que revisar si la CCSS debe seguir administrando todo. No puede hacerlo todo al mismo tiempo”, cuestionó.

Regímenes de pensiones

• Pensionados de regímenes contributivos con cargo al Presupuesto Nacional: 12.968.

• Pensionados por el Magisterio Nacional: 46.801.

• Pensionados del Poder Judicial: 4.216.

• Un 62,5% de las pensiones brutas por vejez del IVM son inferiores a ¢300.000.