
El Ministerio de Hacienda detalló los escenarios que tendría la aprobación o el rechazo de los eurobonos sobre las tasas de interés del mercado local, donde el Gobierno emite bonos de deuda.
En un panorama negativo, en el que el oficialismo no cuente con los 38 votos necesarios, los representantes del Gobierno recordaron lo ocurrido durante el 2025.
Ariel Barrantes, director de Gestión de la Deuda Pública, indicó que las tasas en las subastas de deuda pasaron del 6,4% al 7,2% en los bonos a 10 años en un periodo de dos semanas.
“Lo que yo sí le puedo contestar de forma más eficiente es cómo reaccionó el mercado local cuando empezó a olfatear que no había eurobonos. Ya no es el cuento del lobo. Ya es la materialización de ese riesgo y las tasas de interés aumentaron”, agregó el funcionario.
Nogui Acosta, jefe de fracción del Partido Pueblo Soberano (PPSO) y exministro de Hacienda, mencionó que, previo a la emisión de eurobonos de 2023, la tasa a la que el Gobierno captaba recursos a cinco años era del 9,84%
Para diciembre de 2024, ese porcentaje había bajado al 6,15%.
“Es una diferencia importante, cerca de un 50% menos que el Estado tuvo que dejar de pagar y que le costó menos a los costarricenses. Lo importante dentro de esto es manejar las presiones del mercado. A nivel local hay momentos de liquidez y momentos en los cuales no hay recursos y las necesidades del Gobierno reiteradamente son de captar”, explicó Acosta.
Barrantes mencionó que ambas emisiones realizadas en 2023 fueron de $1.500 millones. Una se colocó a 12 años y la otra a 30 años.
Techo a dólares
Antonio Trejos, legislador del Frente Amplio, planteó cuatro ejes en la discusión: Establecer un techo porcentual al endeudamiento del Gobierno en dólares para reducir el riesgo cambiario, exigir certificaciones anuales del Banco Central de Costa Rica (BCCR), fijar metas de ahorro mediante canjes de deuda para medir la eficacia de los eurobonos y limitar la concentración de vencimientos de los títulos en un mismo año o periodo.
“El tema es no tener una sobredependencia en una sola moneda, que la tendencia del tipo de cambio ha variado hasta un 40% en cuestión de cuatro años. Ese es el tema, no es que Costa Rica solo se financie con colones”, comentó Trejos.
Para Barrantes, esa propuesta de establecer un límite legal representa un riesgo para la gestión activa de la deuda del Gobierno y el flujo de efectivo de la caja del Estado.
Además, detalló que el Ministerio cuenta con una estrategia de endeudamiento de mediano plazo que fija límites “prudenciales”, aunque no constituyen una barrera rígida, para la composición del portafolio de deuda. Esta contempla variables como el riesgo cambiario, el refinanciamiento y las tasas de los préstamos.
“A partir de un establecimiento, me vería limitado para hacer captaciones en dólares, ya sea en el mercado interno o externo, para pagar vencimientos en colones. Yo no sé si en el futuro el mercado en colones se pueda secar y tenga que ir a buscar recursos en otra divisa. Captar solo colones para mitigar el riesgo cambiario también genera riesgos de refinanciamiento”, mencionó Barrantes.
Según datos de la cartera, el 33,8% de la deuda del país está denominado en dólares. Ese porcentaje se encuentra por debajo del 35% establecido en el plan de deuda del Ministerio.
Presencia en el mercado
Ángela Aguilar, de Liberación Nacional (PLN), planteó la posibilidad de reducir a $1.000 millones por año el monto que colocaría Hacienda mediante deuda o, en su defecto, acortar el plazo de las emisiones de nueve a cuatro años.
Luis Molina, viceministro de Hacienda, indicó que darían prioridad a mantener el plazo establecido originalmente en el proyecto de ley.
“A nosotros las calificadoras de riesgo nos castigan el hecho de que no estemos en el mercado.
No importa tanto la cantidad de dinero, a las calificadoras de riesgo les gusta que haya bonos constantemente porque les permite fijar precios. Si mantenemos el tiempo, les decimos que hay autorización para tener presencia en los mercados internacionales”, afirmó.
Adicionalmente, Hacienda daría prioridad a utilizar los recursos provenientes de los eurobonos para pagar la deuda externa. Según los registros del Ministerio, en los próximos nueve años el Gobierno deberá cancelar $12.400 millones en moneda extranjera, por lo que los $13.500 millones que se colocarían cubrirían esas necesidades.
Sin embargo, no considera apropiado incorporar una cláusula que limite el uso de esos recursos exclusivamente al pago de la deuda en dólares.
“Si el mercado local está seco, no captamos los recursos y la principal función de Hacienda es pagar. Si tengo los dólares y eso implica hacer una conversión, es una sana práctica dejarlos libres. Lo ideal es atender los vencimientos de manera que estén calzados por moneda, pero no puedo visualizar que no tengamos una situación de baja liquidez en el mercado costarricense”, señaló Barrantes.