
Los resultados de laboratorio, las imágenes médicas y los diagnósticos dejarán de estar atrapados en sistemas aislados.
A partir de ahora, compartir expedientes médicos entre centros de salud del sector privado y las instituciones públicas, como la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA) o el Instituto Nacional de Seguros (INS) será posible siempre que el paciente lo autorice.
La oficialización de las “Guías Nacionales para la Implementación de la Interoperabilidad de Datos Clínicos” forma parte de la ruta de salud digital y permitirá que la información clínica viaje de un sistema a otro sin que la persona tenga que repetir exámenes o cargar documentos impresos.
Esto impactará directamente en consultas, generación de reportes y seguimiento de pacientes.
El viceministro de Salud, Allan Mora, explicó que la cartera ya habilitó los estándares técnicos para que los sistemas puedan entenderse entre sí.
“En el momento que ocupen compartir datos o se hayan hecho un examen de laboratorio clínico o un tipo de alguna imagen médica, sepan que ya esos datos el Ministerio habilitó lo que es el idioma con el que se tienen que comunicar los sistemas. Ya las habilitó. ¿Qué sigue? Que ahora que los sistemas se comuniquen, que ahora que se hagan las relaciones ahí se conecte un sistema con el otro”, detalló.
Con esta implementación, si una persona se realiza un estudio en un centro privado podrá pedir que esa información se comparta con la Caja para evitar duplicidades.
Privacidad y control del paciente
Según explica Alfredo Chirino, catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica, existen tres documentos dentro del marco normativo que regulan la información sensible y tendrían que ser tomados en cuenta a la hora de efectuar su trazabilidad.
Estos serían: la Ley de Protección de la Persona frente al Tratamiento de sus Datos Personales, la Ley General de Salud y el Reglamento del Expediente Digital Único en Salud.
Ahora, la interoperabilidad no implicará acceso automático a los expedientes, por ende, el viceministro Mora fue enfático en que el control seguirá en manos del usuario.
“Solamente el paciente es el que autoriza que se pueda comunicar un sistema con el otro, que puedan trasladarse sus datos de un sistema a otro, bajo un consentimiento informado. A pesar de que los sistemas estén comunicados, solamente el paciente va a poder decidir en qué momento quiere que se comuniquen los sistemas y además va a tener la oportunidad de seleccionar en qué quiere que se comuniquen”, señaló.
En cuanto al resguardo de datos, subrayó que cada una de las instituciones deben resguardar su información y deben estar inscritos ante la Agencia de Protección de Datos.
Lo que sigue en la ruta digital
La ministra de Salud, Mary Munive, aseguró que este hito estaba contemplado en el cronograma oficial.
“Ya entregado esto por parte del Ministerio de Salud, lo que sigue es que las demás instituciones se empiecen a hablar y se empiecen a conectar, pero ya la ruta está hecha. Ahora los carritos tienen que ponerse en esa ruta y andar”, expresó.
Entre los siguientes pasos mencionó ampliar la interoperabilidad a más especialidades y avanzar hacia la integración de la medicina mixta en el Expediente Digital Único en Salud.
“En el momento en que tengamos medicina mixta abierta en el expediente digital único en salud, nosotros vamos a poder prescribir desde un consultorio privado y poder cambiar ese voucher de medicamentos en la Caja directamente. Vamos a ubicar duplicidad, vamos a evitar filas y vamos a bajar listas de espera”, aseguró.
Munive agregó que la digitalización ya avanza en otros frentes, como certificaciones internacionales de vacunación y plataformas de registro sanitario en línea.