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Los modelos de inteligencia artificial (IA) están cerca de poder duplicarse y propagarse por sí solos (como un virus informático o “gusano”) a través de aparatos comunes del hogar conectados a internet (IoT), como televisores inteligentes o electrodomésticos, sin necesidad de estar conectados a las grandes supercomputadoras de las empresas o centros de datos.
Un estudio de la firma de seguridad Anthropic advierte que los modelos de IA pequeños (aquellos de un tamaño de ≤ 30 mil millones de parámetros, es decir, suficientemente ligeros para computadoras normales) pronto tendrán la capacidad técnica de actuar como “gusanos de IA”.
En lugar de necesitar internet para pedirle respuestas a un servidor central, estos programas maliciosos llevan las reglas y el conocimiento de la IA (sus “pesos”) dentro del mismo archivo del virus y responden usando la potencia del mismo aparato infectado.
Como un televisor inteligente no tiene la potencia suficiente para correr una IA grande por sí solo, el virus “divide” el modelo de IA en pequeñas partes entre varios dispositivos del hogar. Uniendo la memoria (RAM) de varias máquinas de bajo costo (de 1 a 4 GB), logran que una IA relativamente grande funcione trabajando en equipo.
A diferencia del virus tradicional, que siempre actúa igual, esta IA va aprendiendo de sus errores. Cada generación de la IA deja “notas” con consejos a la siguiente. Así, la tasa de éxito del modelo para configurar un equipo subió del 45% en el primer intento hasta entre un 61% y 84% en los intentos posteriores.
Cuando la IA intenta resolver un problema técnico largo, puede quedarse atrapada repitiendo el mismo error. Para solucionarlo, los científicos crearon Memento, un mecanismo que “reinicia” a la IA cada cierto tiempo, dándole un resumen limpio de lo que ya intentó para que pruebe ideas nuevas.
Se probó darle permiso a la IA pequeña de hacerle preguntas a una IA gigante y más avanzada (como Opus 4.8) cuando no sabía qué hacer. Sin embargo, no ayudó mucho, porque las IA pequeñas a veces no saben ni qué preguntar cuando se quedan atascadas.
Aunque todavía no se ha encontrado ningún “gusano de IA” suelto en el mundo real fuera de los laboratorios de pruebas, la investigación demuestra que la combinación de modelos de IA cada vez más eficientes con dispositivos del hogar desprotegidos representa un riesgo real, por lo que la industria debe reforzar las defensas digitales antes de que termine el año 2026.



