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El diputado libertario Otto Guevara asegura que el eventual referéndum sobre la ley contra el maltrato animal debe suspenderse.
Según el legislador las sanciones penales establecidas en el plan son las mismas que establece el proyecto de Ley de Bienestar de los Animales, las cuales fueron declaradas inconstitucionales por la Sala IV. Los magistrados habían dicho que dichas sanciones violentaban los principios de razonabilidad y proporcionalidad.
“Me parece que llevar a la sociedad costarricense a un enfrentamiento sobre maltrato animal (referéndum), con un costo de ȼ2.500 millones, para aprobar una ley que tiene serios vicios de inconstitucionalidad y que quedaría sin sanciones casi de inmediato, sería una burla a quienes participen en ese proceso. Así como el TSE suspendió el referéndum promovido por la Asociación Pulmón del Mundo por razones de ‘grosera inconstitucionalidad’, así debería proceder en este caso”, expresó Guevara.
El congresista hizo su advertencia en momentos en que se está a punto de conocer la fecha de la eventual consulta popular y en que los defensores de los animales continúan con la recolección de firmas en caso que el Tribunal Supremo de Elecciones les solicité más para convocar al proceso.
Esta semana trascendió que es muy probable que la consulta popular se realice entre marzo y abril de 2017.
El TSE dispone de ¢2.470 millones para este proceso, en caso que deba llevarse a cabo.
Un sondeo realizado esta semana por DIARIO EXTRA evidenció que hay quienes no están de acuerdo con esta decisión, pues aseguran que en momentos en que la plata no le sobra al gobierno, ese dinero debería usarse en otros temas más importantes como la alimentación y la educación de los más pobres.
¿CUÁLES SON LAS PENAS?
El proyecto que será sometido a referéndum contempla las siguientes penas: de seis meses a dos años de cárcel en caso de maltrato animal. Entre seis meses y tres años de cárcel en caso de que el animal muera.
De uno a dos salarios base por violentar las disposiciones de la Ley de Bienestar de los Animales, como por ejemplo no recolectar las heces de las mascotas depositadas en vía pública.