
La Región Chorotega ya se prepara para enfrentar los efectos del fenómeno de El Niño 2026, que podría provocar una reducción de hasta un 50% en las lluvias, temperaturas más altas y condiciones que pondrían en riesgo la producción agropecuaria de Guanacaste durante los próximos meses.
Según explicó el viceministro técnico de Agricultura, Fernando Vargas, aunque todavía no existe una estimación oficial sobre las pérdidas que podría generar este nuevo evento climático, recordó que fenómenos anteriores dejaron severas consecuencias económicas para el sector.
“En los últimos fenómenos de El Niño el sector agropecuario ha perdido una cantidad muy importante; hemos andado alrededor de unos ¢52 mil millones. En este caso es probable que vayamos a tener pérdidas todavía, pero estamos haciendo todos los esfuerzos necesarios para que sea el menor impacto dentro del sector”, indicó.
Ante este panorama, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) puso en marcha una estrategia de preparación y prevención junto con productores, cámaras agropecuarias e instituciones del sector, con el objetivo de minimizar las pérdidas económicas y garantizar la seguridad alimentaria en una de las regiones más vulnerables a la sequía.
Según explicó el viceministro, el sector agropecuario enfrenta actualmente dos escenarios climáticos opuestos: sequía en el Pacífico y exceso de humedad en el Caribe.
“Sabemos que nosotros en la parte agropecuaria tenemos dos fenómenos: sequía en la zona Pacífica y humedad en la zona Caribe. En ese caso, sabemos que la ganadería sí sufre afectación en cualquiera de los dos escenarios y ahí estamos preparando todo el tema de alimentación, sanidad y prevención”, indicó Vargas.
Las actividades productivas que podrían resentir con mayor fuerza los efectos del fenómeno incluyen la ganadería, el cultivo de caña de azúcar y frijol en el Pacífico, así como el banano, raíces y tubérculos en la región Caribe.
Como parte de las medidas preventivas, el MAG ha trabajado durante los últimos tres meses en la producción de alimento para ganado, aprovechando terrenos disponibles del Instituto de Desarrollo Rural (Inder), así como el sistema de riego del Distrito de Riego Arenal Tempisque (DRAT).
“Estamos trabajando en el tema de fabricación de alimentación, principalmente con la Federación de Cámaras de Ganaderos de Guanacaste. Hemos conversado con el sector cañero para que, si en algún momento se requiere, puedan ayudarnos con caña para alimentar animales”, señaló el viceministro.
Además, hizo un llamado a los productores para aprovechar las lluvias actuales y prepararse ante los meses más críticos.
“Todavía estamos con un poquito de espacio. Tenemos que aprovechar estas lluvias que nos están cayendo para poder prepararnos con material, sobre todo en alimentación de animales y en aquellos animales que en este momento por alguna condición no son animales importantes para la finca, poder descartar esos animales y quedarnos realmente con los que sí podemos atender”, afirmó.
El Instituto Meteorológico Nacional estima que existe un 90% de probabilidad de que El Niño se manifieste de forma moderada entre junio y agosto, mientras que entre setiembre de 2026 y enero de 2027 existe un 80% de probabilidad de que evolucione a una fase fuerte.