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Agentes de la Policía de Control de Drogas (PCD) desarticularon una narco organización tras una serie de allanamientos a cinco viviendas ubicadas, dos en Grecia, una San Isidro y una en el centro de Alajuela y otra en Santa Ana, San José.
Se trata de un grupo dedicado al cultivo de marihuana hidropónica que era liderado por una mujer estadounidense de 59 años y de apellido Dittrich; también formaban parte un hombre de apellido Corrales, de nacionalidad costarricense y de 37 años, ambos recibían la colaboración de otra mujer tica apellidada Madriz y dos más, Chamorro y Matarrita, estos últimos se encargaban del cultivo y cuido de las plantas.
Según las autoridades, este grupo pretendía trasladar el laboratorio de lugar, esto para evadir a la policía, por lo que los oficiales procedieron a realizar los allanamientos donde decomisaron ¢1.570.000 y $7.490 en efectivo, dinero que se presume fue obtenido como producto del ilegal comercio de dicha droga.
La investigación de la PCD arrancó el 12 de mayo 2014, cuando recibieron información confidencial ante la línea 1176 de que el grupo operaba, por lo que se procedió a corroborar la información.
En la noche y madrugada del 30 y 31 de agosto del 2014, se realizó un allanamiento en una vivienda ubicada en El Coyol de Alajuela, propiamente detrás de la iglesia católica, donde desarticularon una organización dedicada a la plantación de marihuana de tipo hidropónica.
En esa ocasión, los antidrogas decomisaron gran cantidad de artículos muy modernos utilizados en dichos laboratorios, tales como: aires acondicionados, insumos y sustratos para las plantas, 256 gramos de picadura de marihuana y tres vehículos, entre otros. Ahí detuvieron a Dittrich, Chamorro y Rodríguez.
La norteamericana, quien estaba en libertad con medidas cautelares, se encargada de alquilar las viviendas en donde se localizaba el laboratorio y cultivo. Chamorro, de 44 años, era el colaborador director y esposo de Dittrich y se encargaba de transportar equipo del laboratorio y la droga. También estaba en libertad con medidas cautelares.
Por su parte, Madriz, de 36 años, era la colaboradora directa y esposa de Corrales; su roll dentro de la estructura era ayudar en el mantenimiento del cultivo y en el manejo del dinero del producto de la narcoactividad.
Matarrita, era el ayudante directo de Corrales, al igual que Madriz, ayudaba en el mantenimiento del cultivo, además transportaba y distribuía droga en pequeñas dosis.