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Manila. (AFP)- Al menos 10 personas murieron en Filipinas tras el paso del tifón Goni, el más poderoso de este año, que se abatió este domingo sobre el archipiélago, donde las autoridades hablan de condiciones \”catastróficas\” en algunas regiones, tras evacuar a cerca de 400.000 personas.
Unas horas antes de alcanzar al archipiélago, Goni entró en la categoría de supertifón, pero al avanzar sobre la isla de Luzón, en dirección a Manila, perdió fuerza, según la agencia meteorológica filipina, que anunció \”vientos de una violencia catastrófica y lluvias intensas y torrenciales\”.
Catanduanes y Albay fueron las provincias más afectadas, donde la agencia meteorológica advirtió de \”daños catastróficos debidos al viento\”.
Al menos 10 personas murieron, una de ellas un niño de 5 años, en la provincia de Albay, y una en Catanduanes, informó Defensa Civil en un comunicado.
Varias de estas víctimas perecieron en avalanchas de barro volcánico que arrollaron dos pueblos cercanos al volcán activo Mayon, en Albay.
Las autoridades emitieron una alerta que llegó a los teléfonos móviles advirtiendo sobre el riesgo de \”vientos destructores\” en Manila y las provincias vecinas.
Miles de militares estaban en alerta para ayudar en las evacuaciones. Las escuelas, cerradas debido a la pandemia, se han convertido en refugios de emergencia, así como los centros de evacuación administrados por el gobierno y los gimnasios.
La crisis sanitaria complica aún más la situación, puesto que numerosos recursos de emergencia están destinados a la lucha contra el nuevo coronavirus.
El archipiélago suma oficialmente más de 378.000 casos de Covid-19 y 7.100 decesos. Pacientes infectados con el virus que atendían en tiendas de campaña también fueron trasladados.