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350 mil guanacastecos esperan que, en cuatro años, su expectativa de medio siglo se haga realidad, pues el Gobierno espera para esa fecha concluir una etapa más de la obra Agua para la Bajura, una iniciativa planteada en 1978 que hoy reporta un 20% de avance.
Durante su gira a Guanacaste, el presidente de la República Rodrigo Chaves, en compañía de la mandataria electa Laura Fernández y demás jerarcas de la actual administración participaron en una inspección de las obras.
Observando de primera mano cómo inicia una nueva etapa crucial de este planteamiento: la instalación de un embalse en Bagaces para retener el líquido que llega desde San Carlos y debería estar lista en 2030.
“Más bien yo expreso frustración porque vea, yo tengo agua en mi casa. Suena muy feo decirlo, tengo tanque si el agua se va a mi casa, yo tengo tanque, pero eso no me permite a mí dormir pensando que hay miles de costarricenses que no tienen agua. Gente que teme la llegada del verano porque le van a racionar el agua”, agregó Chaves.
¿Listo en 2030?
Ante esta realidad, el mandatario pidió tener un año antes de su apertura original la nueva presa de Bagaces, ya que, en un principio, los planes de las autoridades son tener listo el proyecto en el 2031; sin embargo, el mandatario insistió en que que estuviera sirviendo a más tardar en abril de 2030 para que fuera aperturado por Laura Fernández.
“Estamos dando el 2031 al presidente, porque hay que llenar el embalse y eso toma un año, pero esperemos que vaya a estar lista un año antes”, detalló Carvajal.
Según explicaron las autoridades, tuvieron que hacerse algunos cambios del planteamiento que en un principio se tenía desde gobiernos anteriores.
Por ejemplo, se debe construir una planta potabilizadora, ya que la visión de esta administración es incluir agua potable en la iniciativa, es decir, que no se utilice solamente para riego de cultivos.
“Es un tema de salud pública, lo hemos trabajado. ¿Cómo podemos haber avanzado solo 20% en algo tan importante en cuatro años?, simplemente porque a la Contralora se les mete a los dictadores de los 26 Sinacs es decir los liberacionistas y el bipartidismo de la Asamblea”, subrayó
El plan de Fernández
Ante esta problemática de atrasos, Diario Extra consultó con Fernández sobre qué tipo de iniciativas iba a promover durante su gestión para que este tipo de obras avancen más rápido.
Según detalló la futura mandataria, alista un proyecto de ley que permita acelerar los tiempos en proyectos de esta envergadura, pues asegura que de debe diferenciar entre “este tipo de iniciativas y la construcción de una parada del tren”.
“Yo he venido trabajando en una ley que vamos a presentar en la corriente legislativa muy pronto para establecer dentro de la ley de contratación pública un capítulo nuevo que no sea una declaración de emergencia pero que sí nos permita identificar proyectos que están vinculados a riesgo inminente del bienestar o de la calidad de vida de la gente”, agregó.
Chaves espera que este tipo de expedientes permitan agilizar la obra pública, pues en muchos casos señala que las trabas burocráticas han frenado parte de sus iniciativas.
“Usted me ve a mí quejarme de que en cuatro años solo hemos avanzado en obra física un 20%. Pero detrás de eso están los planes, están los diseños, están las licitaciones, están todos. Yo estoy seguro que con este proyecto de doña Laura y los diputados que lo van a aprobar, Costa Rica debería poder hacer esto en cuatro o cinco años”, comentó.
La iniciativa a cuentagotas
Como parte del Plan Maestro del Proyecto de Riego de la Cuenca Baja del Tempisque, proyecto concebido en 1978, se determinó en 2002 la necesidad de crear el Proyecto Agua para la Bajura (Paacume), un último tramo de una serie de tuberías, canales, represas y demás obras de infraestructura que lograrían llevar recurso hídrico desde la Laguna del Volcán Arenal hasta los cantones guanacastecos.
Pese a las décadas, y gobernantes, que han pasado desde su planificación, dicho proyecto podría llegar a su final para el próximo quinquenio, es decir, 53 años después de que se creó el documento guía.
En total, el proyecto Paacume contempla obras hídricas que permitirán llevar agua a 100 mil hectáreas de la provincia costera, así como un beneficio de medio millón de personas en 50 años de funcionamiento; esto principalmente a los habitantes de los cantones de Carillo, Santa Cruz y Nicoya, zonas donde las actuales represas no cubren.