
En un esfuerzo por dignificar a los centenarios de la Zona Azul de la Península de Nicoya, el Gobierno de la República oficializó una estrategia de atención integral dirigida a 70 personas mayores de 100 años.
Este plan busca garantizar que esta población, emblemática del país, cuente con condiciones de vida óptimas y acceso directo a servicios de salud y bienestar.
Uno de los pilares fundamentales de esta iniciativa es la eliminación de las barreras de acceso a la salud. La presidenta de la República, Laura Fernández, anunció que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) ha activado un programa de visitas domiciliares.
Bajo esta modalidad, equipos compuestos por médicos y enfermeras visitarán periódicamente a cada uno de los centenarios en sus viviendas. El objetivo es evitar que estas personas, debido a su avanzada edad y fragilidad, tengan que trasladarse a hospitales o centros de salud (Ebáis) para recibir atención básica o seguimiento médico.
La estrategia ya muestra sus primeros resultados concretos. Durante una visita a Sardinal de Carrillo, la mandataria anunció la construcción de una nueva vivienda para José Flores, quien a sus 119 años es considerado el hombre más longevo del país.
El proyecto habitacional para Flores será ejecutado por el Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI) y se ubicará a 500 metros de su residencia actual. Se espera que las obras inicien la próxima semana, brindándole un espacio seguro y adaptado a sus necesidades. Actualmente, se tramita a nivel internacional la oficialización de don José como el hombre más longevo del mundo.
La estrategia es liderada por el Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (CONAPAM), institución rectora de este proyecto. No obstante, el éxito del plan depende de la colaboración de múltiples entidades:
