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La Comisión Nacional de Vacunación y Epidemiología (CNVE) proyecta gastar $4,18 millones (unos ¢2.131 millones al tipo de cambio actual) para proteger anualmente a los recién nacidos contra el Virus Respiratorio Sincitial (VRS).
Según se aprecia en las actas de dicho organismo, cada vacuna aplicada a las madres costaría ¢31.000, mientras que el medicamento para los menores en el momento del nacimiento rondará los ¢136.680 ($268).
Esta sería una de las inmunizaciones más caras que tiene actualmente el sistema de salud costarricense, tomando en cuenta que las dosis contra el Virus del Papiloma Humano le cuestan al país cerca de ¢5.610 cada una, mientras que por las del Covid-19 se pagan ¢7.140.
Las autoridades sanitarias están conscientes del costo elevado que conlleva realizar esta campaña a nivel presupuestario; sin embargo, aseguran que se justifica por la cantidad de muertes y complicaciones que provoca esta enfermedad.
“Al revisar información específica de estudios en población general, nirsevimab (nombre de la vacuna) tiene evidencia de beneficio clínico en disminución de hospitalizaciones relacionadas con infección por VRS tanto en población de alto riesgo, como en la población general menor de 1 año”, aseguraron.
La vacunación de mujeres embarazadas es reconocida y recomendada como una estrategia de salud pública, y sus beneficios se enmarcan en dos vías primordiales.
Además de proteger a la mujer de infecciones a las que puede ser susceptible, permite, a la vez, defender al feto de enfermedades congénitas u otras consecuencias derivadas de la infección materna.
El VRS causa síntomas similares al resfrío en adultos y niños, con mayor prevalencia en la época lluviosa debido al comportamiento de la población, que tiende a generar más aglomeraciones.
En general, los síntomas comienzan entre cuatro y seis días después de la exposición.
Además de saturar los servicios de emergencias, esta enfermedad puede derivar en otras de mayor complejidad, como por ejemplo la neumonía causada por la bacteria neumococo, que representa la principal causa de muertes infantiles alrededor del mundo.
“La vacunación materna lleva más de un siglo impactando al mundo; específicamente, desde 1879. Es altamente recomendada en todas las fases del embarazo y, además, es una práctica segura”, comentó Marcel Marcano, experto en inmunización.