
El cierre de siete agencias del Banco de Costa Rica (BCR) tiene en vilo a 43 funcionarios de dicha institución que aún no han sido notificados sobre detalles de su futuro.
En un comunicado de prensa, el BCR hizo público el cierre de las oficinas de San Rafael Abajo de Desamparados, José María Zeledón, Galería Escazú, Los Colegios, Curridabat, Manuel Antonio y City Mall, esto sin afectar la cobertura total del Banco.
Rina Ortega, subgerente de Banca de Personas, destacó: “Nuestro compromiso fundamental es robustecer en forma integral la experiencia en la atención y satisfacción de los clientes, mejorando la propuesta de valor para potenciar la relación comercial”.
Sin embargo, el futuro de los trabajadores de esas agencias todavía tiene algunos elementos que no se han resuelto. Según comunicación oficial del BCR, “En conjunto con la Gerencia de Capital Humano se procederá con la valoración de los movimientos de personal que corresponda para cada una de ellas”.
SINDICATO RESPONDE
Jonathan Blanco, de la junta directiva de Unebanco, sindicato que agrupa a los trabajadores del BCR, afirmó que ellos han estado en conversaciones con el Consejo Superior de dicha entidad financiera.
Según afirmó Blanco, hay un compromiso del Consejo Superior para no despedir a ningún funcionario, pero ellos desconocen todavía sus nuevas condiciones de trabajo y a dónde los van a enviar a laborar.
Unebanco aseguró que desde un principio ellos hicieron ver que esperaban que las transformaciones no representaran una afectación en los derechos laborales de cada uno de los afectados.
El BCR sostiene que este proceso se basa en un estudio detallado, considerando factores como la ubicación estratégica dentro de las comunidades, el tránsito de clientes, la cercanía y la migración hacia canales digitales, entre otros. El cierre de oficinas se compensará con la expansión de servicios en otras localidades.