
La rápida acción de los bomberos impidió que la iglesia católica de Repunta, en Pérez Zeledón, fuera devorada por las llamas, tras controlar un principio de incendio en la cocina. Pese a que no están claras las causas del siniestro, no se descarta que un cortocircuito en un electrodoméstico iniciara las llamas, las cuales fueron atacadas muy rápido por los apagafuegos y evitaron una tragedia.