
La fracción del Partido Frente Amplio (FA) presentó un proyecto de ley para reducir de 500 a 300 litros mensuales la cuota de combustible asignada a cada diputado y establecer mayores controles sobre el uso de este beneficio, a la vez que impondría sanciones ante el incumplimiento en la rendición de cuentas.
La iniciativa, impulsada por la diputada frenteamplista Joselyn Sáenz y legisladores de esa fracción, ingresó a la corriente legislativa el pasado 21 de agosto bajo el expediente 25.741.
La propuesta surge mientras el gasto reportado por los diputados en combustible alcanzó los ₡21,1 millones durante los primeros tres meses del nuevo periodo legislativo, según datos públicos de la Asamblea Legislativa. Por su parte, el expediente señala que durante el periodo legislativo 2022-2026 se destinaron ₡425,9 millones al consumo de combustible de los diputados.
Sáenz aseguró que, además de reducir la cantidad de combustible disponible, el proyecto busca que exista mayor transparencia sobre el destino de estos recursos.
“Pero lo más importante es que proponemos que este dinero realmente tenga un reporte y una fiscalización adecuada con herramientas que garanticen su acceso público a toda la población”, afirmó la legisladora.
Según documentos públicos del Congreso, cinco legisladores renunciaron al beneficio durante los primeros meses:
Sáenz no forma parte de los diputados que renunciaron a este beneficio.

