Fotos y video: este es el lugar donde hallaron el cuerpo de minero desaparecido

En Abangares

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La Mina Los Garrobos, en Abangares, Guanacaste, fue el lugar donde el viernes 11 de octubre un terraplén cayó sobre 2 mineros, de los cuales solamente uno salió con vida.

Desde ese día, los cuerpos de emergencia trabajaron en el lugar para encontrar el cuerpo del minero desaparecido, al cual ubicaron este lunes a las 2:34 p.m.

“Desde el pasado viernes, más de 50 personas cruzrojistas, especialistas en búsqueda y rescate terrestre, canino, urbano, paramédicos y socorristas, hicieron un trabajo de más de 60 horas para lograr este objetivo. El cuerpo fue entregado a las autoridades correspondientes”, explicó el jefe de atención prehospitalaria de la Cruz Roja Costarricense, Christopher Calderón.

En la búsqueda del cuerpo del minero participó Zeus, un agente de la Unidad Canina entrenado para localización de personas atrapadas en estructuras colapsadas, quien el sábado indicó 7 veces que en determinado punto estaba la víctima mortal del derrumbe, identificado como Isaac de 24 años.

El momento de la tragedia

El derrumbe ocurrió el viernes 11 de octubre a las 6 p.m.

A pesar de que las condiciones eran complicadas al momento de realizar la labor minera ese día, ambos decidieron arriesgarse, ya que es su única fuente de ingresos.

“¡Corra, corra, corra!”, le gritó Isaac a su hermano José al percatarse de la caída de tierra en el túnel y empezaron a correr en el estrecho espacio, que tiene una distancia de entre cinco y 10 metros.

“Yo salí de primero, él venía detrás de mí. Cuando volví a ver atrás, ya no lo vi más, entonces luché para salir y caí sentado, pero una piedra me golpeó en la cabeza y quedé atrapado hasta el cuello”, relató José a Diario Extra.

Tras ser rescatado, José presentó una gran cantidad heridas superficiales en la piel, puntos de sutura en la cabeza y fractura de costillas, por lo que no pudo colaborar con la búsqueda de su hermano.

“Deseo con todo mi corazón ir a buscar a mi hermano, pero no me dejan porque puede ser peligroso por las costillas quebradas. Tengo que guardar reposo”, aseguró.

Esta actividad, en la que arriesgan la vida, no es tan lucrativa como desearan, ya que semanalmente, después de pagar servicios y alimentación les quedan al menos ¢20.000.

*Colaboró el periodista Allan Madriz.