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A punta de bala un vendedor de joyas logró defenderse de un asalto en que tres sujetos intentaron despojarlo de tres anillos de oro cada uno valorado en ¢2 millones.
El hecho ocurrió a las 9 a.m. de este jueves en una casa en Hacienda Vieja de Curridabat, San José, desde donde la víctima junto a su familia puso en venta las alhajas mediante una página en internet.
A los tres sospechosos los detuvieron luego del atraco frustrado y fueron identificados con los apellidos Alvarado Ramos, de 34 años; Alvarado Campos, de 27; y Yance Valencia, este último de nacionalidad colombiana y de 34; según detallaron en el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
La versión preliminar de las autoridades indica que estos tipos contactaron al vendedor por medio de la plataforma en internet fingiendo ser unos clientes interesados en los anillos.
Sin imaginar sus intenciones, la víctima los citó en su casa para mostrarles las lujosas piezas. Es así como ayer en la mañana los tres hombres llegaron al lugar a bordo de un Toyota Yaris azul con doble placa.
Una de ellas era la 385294 que correspondía al automotor y está registrada a nombre de un tercero también apellidado Alvarado. Sobre esta colocaron la matrícula 175532 que pertenece a un Honda Accord LXI, color café, cuyo dueño es un hombre de apellidos Loría Hernández.
PLOMAZO
Una vez dentro de la vivienda los sospechosos le pidieron al ofendido que les mostrara los anillos y en ese momento iniciaron la supuesta negociación, no obstante tras varios minutos tratando de convencerlos el vendedor notó una conducta extraña en ellos, por lo que decidió desistir de la venta pidiéndoles que se retiraran de su casa.
Al verse descubiertos los sujetos se abalanzaron sobre él y uno de ellos lo tomó por el cuello, mientras que los otros dos lo despojaban de los anillos.
A como pudo el lugareño sacó un arma de fuego que llevaba entre su ropa y les disparó logrando herir al colombiano en el hombro derecho.
Al ver que estaba armado, los delincuentes salieron corriendo, pero se encontraron con el portón principal cerrado, por lo cual no les quedó otra que escalar por la tapia hasta llegar al techo y huir por encima de las viviendas vecinas para caer en la vía pública, donde pretendían abordar nuevamente el carro en que llegaron.
MAMÁ ALERTA
De acuerdo con la policía judicial, mientras el millonario atraco estaba en desarrollo, la mamá del vendedor de las joyas estaba en la calle paseando a su perro. Fue ella quien escuchó la detonación y al ver a los cacos huyendo llamó a la policía.
Randall Picado, director regional de Fuerza Pública en San José, explicó que al recibir la alerta una patrulla de la delegación de Curridabat hacía un recorrido en la zona, por lo que dieron aviso a los uniformados para que de inmediato procedieran con la intervención.
Al arribar al sitio, encontraron al cafetero herido en la vía pública, mientras que sus otros dos cómplices ya estaban dentro del automóvil, por lo que rápidamente los esposaron para evitar que escaparan.
Añadió que los tres cuentan con expediente por diferentes delitos y al revisarlos se les decomisó un arma no letal.
En tanto, al dueño de la joyería le incautaron dos armas de fuego por protocolo, pues este tenía su permiso de portación en regla.
TRASLADO
En el caso del extranjero, los oficiales coordinaron con los paramédicos del comité local de Cruz Roja para que le brindaran atención y debido a la gravedad de la lesión lo estabilizaron para luego trasladarlo al Hospital Calderón Guardia bajo custodia.
Al sitio se presentaron los agentes de la Sección de Robos y Hurtos del OIJ, quienes se hicieron cargo de la inspección en que lograron recuperar un anillo de zafiro valorado en ¢2 millones, mismo que trataron de llevarse los antisociales pero dejaron botado en su huida.
Además, los miembros de Fuerza Pública también encontraron otros dos anillos de oro, uno de ellos con diamantes y el segundo que estaba en el techo de la casa de un vecino.
Ahora el caso quedó bajo investigación, mientras que a los sospechosos los remitieron con un informe al Ministerio Público para que les tomen la declaración indagatoria y luego se valore la posibilidad de solicitar medidas cautelares en su contra.