Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Un video que circula en redes sociales muestra el momento en que un grupo de jóvenes, al parecer, toma una casa en La Ciudadela León XIII, donde realizan una fiesta clandestina y manipulan armas de fuego, mientras disfrutan de una noche de diversión entre música y luces.
Pese a algunas denuncias por parte de vecinos y a las medidas sanitarias que rigen en el país; muchos deciden ignorar dichas disposiciones, lo que pone en riesgo a muchas personas e inclusive a sus propias familias.
Ante la situación, DIARIO EXTRA conversó con Nelson Barquero, subdirector regional de la Fuerza Pública de San José, para conocer la problemática que implican este tipo de festejos.
Según Barquero, en lo que a esta fiesta respecta, se recibió una denuncia mediante una llamada anónima, por lo que se despacharon agentes para atender la situación, pero al momento de llegar al sitio donde supuestamente se daba la actividad, no se encontró a nadie.
“Hubo una fiesta en el lugar según nos enteramos, pero no hubo visualización de armas o personas heridas por lo que nos retiramos” comentó el subdirector.
Además, Barquero mencionó que muchos de los vecinos prefieren guardar silencio pese a que en muchas ocasiones tienen que lidiar con mucho ruido a altas horas de la noche o altercados cerca de sus casas.
NO ESTÁN MUCHO
Las autoridades son muy claras en que este tipo de llamadas los hace incurrir en gastos de recursos, pues la mayoría de las veces cuando llegan, las personas guardan silencio por lo que deben retornar a las delegaciones.
“Lo que hacemos es dar seguimiento, acudimos a que los vecinos estén denunciando; para ver si hay denuncias o irregularidades, situaciones que se dan en todo el país”.
“El detalle es que son propiedades privadas, cuando se percatan que llega Fuerza Pública, apagan las luces y bajan la música. Al nosotros tener que atender otras funciones, debemos retirarnos y los vecinos vuelven con la fiesta”, comentó Barquero a El Periódico de Más Venta en Costa Rica.
Para el subdirector, el mayor reto con el que se enfrentan las fuerzas policiales con este tipo de atenciones, es que las personas no denuncian por algún temor, por miedo a represalias por lo que el problema se sigue presentando.
“En los últimos días no se han recibido tantas denuncias, en algunas zonas como la Carpio, Alajuelita y en Guadalupe, específicamente en Los Cuadros; donde hemos tenido desórdenes en vía pública y algunas fiestas”.
De acuerdo con el subdirector, estos son temas aislados en algunos lugares y corresponden a libertades que se dan ciertos ciudadanos que aprovechan la poca regulación en viviendas o poco control de los vecinos.
“Es un tema de autoprotección y evaden estas normas y regulaciones de Fuerza Pública y el Ministerio de Salud. Están aprovechando cualquier espacio para hacer actividades al aire libre y entonces tratar de enfiestarse”, concluyó.