Fibromialgia: del silencio a la solidaridad

“Usted me ve así, pero no sabe lo que siento por dentro”, esta es una frase que reiteran las personas que padecen fibromialgia, pero ¿qué es eso? La fibromialgia es una enfermedad crónica, que resulta silenciosa para una sociedad que se deja seducir por el individualismo y la falta de empatía. No obstante, la esencia […]

“Usted me ve así, pero no sabe lo que siento por dentro”, esta es una frase que reiteran las personas que padecen fibromialgia, pero ¿qué es eso? La fibromialgia es una enfermedad crónica, que resulta silenciosa para una sociedad que se deja seducir por el individualismo y la falta de empatía. No obstante, la esencia del costarricense solidario, aún vive, como un fuego que debe extenderse.
Existen diversas enfermedades crónicas que, de manera general, coinciden en ser de larga duración y con una condición de progresión. La fibromialgia es una enfermedad crónica, de causas desconocidas aún, que podría resultar invisible para quienes no la padecen, pero que resulta ensordecedora para quienes la padecen, población femenina predominantemente.
Desde 1992 la Organización Mundial de la Salud reconoce la fibromialgia como enfermedad crónica, la misma se caracteriza, generalmente, como la presencia difusa y persistente de dolor osteomuscular, que desencadena una serie de consecuencias, tales como fatiga constante, trastornos del sueño, intestino irritable, trastorno de la articulación temporomandibular, inestabilidad emocional, entre otras más, que pueden ser potenciadas o ampliadas incluso, según factores genéticos de la persona que lo padece, así como de factores ambientales y sociales.
En la actualidad, la voluntad por vivir y la solidaridad ciudadana han permitido de manera orgánica, natural, la creación de diversas redes de apoyo horizontal, sin jerarquías, que posibilita un diálogo empático y una confianza reparadora, para afrontar los desafíos diarios. No obstante, la sociedad costarricense, caracterizada como tierra fértil para constituir una civilización de la felicidad, debe asumir con firmeza una ruta clara para acompañar a la población con fibromialgia en el país.
Tomar acciones afirmativas implica asumir una ruta que involucre las voces de las personas con fibromialgia, para la creación de un proyecto de ley para protección y bienestar de las personas con fibromialgia, a partir del cual se puedan considerar algunas ideas tales como:
• Velar por las condiciones laborales adecuadas y la no discriminación.
• La divulgación de la condición y sus tratamientos para una toma de conciencia social e institucional que permita un acompañamiento solidario y responsable.
• Convocar a ampliar las investigaciones, con apoyo de las universidades, para acceder a nuevas herramientas para atender los efectos y buscar las causas de la enfermedad. Con una inmediata atención al estudio sobre nuevos medicamentos para atender el bajo umbral de dolor de los pacientes.
• Articular sistema de salud con otros sistemas, tales como, educación, cultura y gobiernos locales para el diseño de planes que permitan dotar de herramientas para rediseñar modos de vida que afirmen la dignidad humana.
No más silencio para la población con fibromialgia es momento de escuchar con empatía, pero sobre todo actuar con solidaridad.

*Profesor