
Especialistas en el Hospital William Allen Taylor en Turrialba atendieron a 300 personas de la comunidad de Alto Pacuare, como parte de la primera feria de la salud organizada por este centro médico.
Durante la jornada se atendió a estas personas en diferentes especialidades, entre ellas ginecobstetricia, clínica de mamas, geriatría, dermatología, pediatría con apoyo del Hospital Nacional de Niños y medicina general del área de salud.
Además, se desplazaron los servicios de laboratorio, farmacia y el equipo del Programa de Atención Integral a la Adolescencia (PAIA), trabajo social y psicología, para brindar una intervención integral.
Los médicos recorrieron cerca de una hora y veinte minutos, en medio de un camino de lastre, para poder llegar a la comunidad, la cual se encuentra a más de 35 kilómetros del centro de Turrialba y, debido a las condiciones del camino, el acceso solo es posible mediante vehículos 4×4.
La doctora María José Solano, directora del hospital William Allen Taylor, explicó que el objetivo de llevar la consulta especializada a las comunidades es evitar que los usuarios deban desplazarse largas distancias para recibir atención.
Aparte de las atenciones, profesionales de odontología y vigilancia epidemiológica impartieron charlas preventivas dirigidas a las familias, con el objetivo de reforzar prácticas de autocuidado y promover la detección temprana de riesgos en salud.
La feria, parte del programa Puentes de Salud, contó con la colaboración del área de salud Turrialba Jiménez, el Hospital Nacional de Niños (HNN), el Centro Nacional de Detección del Cáncer Gástrico y la Red de las Américas para la Equidad en Salud (RAES).
El programa Puentes de Salud atendió alrededor de 800 personas durante el año pasado, mediante tres ferias realizadas en distintas comunidades de la zona indígena del cantón.


