
El fenómeno de El Niño puede poner en riesgo la salud, según lo advirtió el Colegio de Médicos, ya que hay más calor, mayor radiación solar y los cambios constantes en las condiciones ambientales, que impactan directamente a las personas.
Especialistas en diferentes áreas señalan un posible riesgo de complicaciones cardiovasculares, respiratorias, renales y dermatológicas.
Uno de los principales riesgos es la deshidratación. Con las altas temperaturas, el cuerpo pierde más líquidos y el corazón debe trabajar con mayor esfuerzo. El riesgo aumenta en adultos mayores y personas con enfermedades cardiovasculares, hipertensión o diabetes.
Y el problema no termina ahí. El aumento de polvo, humo y partículas en el aire también puede irritar las vías respiratorias y provocar crisis, especialmente durante incendios forestales o quemas.
La piel, el órgano más grande de nuestro cuerpo, también puede verse afectada.
Quienes trabajan al aire libre también están entre los más expuestos. Agricultores, constructores y trabajadores de mantenimiento pueden sufrir agotamiento, golpe de calor, problemas renales o cardiovasculares.
Por eso, los especialistas recomiendan hidratarse antes de tener sed, protegerse del sol y evitar las horas de mayor temperatura.
Ante un período de mayor calor, la prevención puede marcar la diferencia.