
Las autoridades del Ministerio de Salud comunicaron a una decena de familias que, según los expertos, corren peligro ante una eventual avalancha del río Aguas Zarzas, por lo tanto, deberían irse de la zona. Sin embargo, los vecinos de Calle Carvajal no están completamente de acuerdo con abandonar las viviendas y propiedades donde nacieron.
Karol Salazar, alcaldesa de San Carlos, comentó que la instalación de una sirena para alertar a la población en casos de emergencia tendrá un alcance de tres a cinco kilómetros.
“La Comisión Municipal de Emergencias de San Carlos recibió el informe emitido por la CNE, por el geólogo Julio Madrigal, donde se hace una zonificación de todo el sector a la margen del río Aguas Zarcas por arrastre de material y avalanchas. Hay sectores que están marcados como rojo, amarillo y naranja.
En la zona roja no podrán permanecer personas, no puede haber viviendas, locales comerciales, bodegas, ni cabinas. Es un sector donde no se permite ninguna actividad, luego de que el Ministerio de Salud notificara a los propietarios a quienes les dieron un plazo de cinco días para que se retiren de esa zona”, detalló.
La jerarca municipal agregó que desde inicios de agosto hacen recorridos por cada propiedad para determinar cuál estructura no cuenta con los permisos de construcción, después proceden con la notificación para que la regularicen.
Julio Madrigal, geólogo de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), comunicó que se mantiene maquinaria efectuando obras de mitigación en diferentes puntos del río.
“Se hacen sobrevuelos con dron para evaluar por dónde se dieron los flujos de lodo, principalmente en las partes bajas de Aguas Zarcas, Calle Carvajal, Calle Hernández, donde hubo afectación directa.
Vamos delimitando por donde llegó el flujo y donde podría llegar ante otro evento importante se pueda sobrepasar la condición, ver cual sería la amenaza potencial, vamos marcando el área, descubrimos canales de descarga, algunos podrían reactivarse, hay conexión entre dos ríos”, explicó.
Las autoridades realizan simulacros en comunidades vulnerables ante el peligro de avalanchas que bajen por el cauce del río Aguas Zarcas. Se trata de Calle Damas, La Loma, Las Vegas, Calle Violetas y Cerro Cortés.