Falta de mano de obra pone en aprietos al sector azucarero

Cosechadoras de caña se perfilan como alternativa clave

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El sector azucarero costarricense, con más de 85 años de historia, enfrenta hoy uno de sus mayores desafíos: la escasez de mano de obra para la cosecha. 

Esta situación amenaza la estabilidad de una industria que produce más de 400 mil toneladas de azúcar por año y genera más de 50 mil empleos directos e indirectos en zonas rurales del país.

Presente en 26 cantones de seis provincias, la actividad azucarera está sostenida por más de 7.000 pequeños y medianos productores, muchos de ellos organizados en la Federación de Cámaras de Productores de Caña (Fedecaña).

“Ahora hablábamos con colegas de otros países y todos enfrentan el mismo problema: falta de mano de obra. Por eso buscamos alternativas para enfrentarlo”, señaló Christian Ocampo, director ejecutivo de Fedecaña.

Ante esta escasez, la industria ha comenzado a implementar cosechadoras mecanizadas como solución. Ante una gestión conjunta con el Instituto de Desarrollo Rural (Inder) y el Ministerio de Agricultura (MAG), ya se adquirieron seis unidades, de las cuales tres ya están en el país y fueron puestas a prueba en la zona de San Carlos.

“Estas máquinas son de última generación, adaptadas a la topografía de los cañales costarricenses. Una sola unidad puede recolectar hasta 120 mil toneladas por zafra, incluso en terrenos con pendientes”, explicó Ocampo.

Para Manuel Chaves, productor de caña en Grecia, esta maquinaria representa un alivio: “No tenemos gente para los cultivos. Estas cosechadoras podrían cubrir el trabajo de unas 60 personas, lo cual sería de gran ayuda para nosotros”, aseguró.

Resilientes y con retos

En la zafra que finalizó en 2025, Costa Rica logró una producción de 380 mil toneladas de azúcar, según las estimaciones de la Liga Agrícola Industrial de la Caña de Azúcar (Laica), una disminución cercana a 30 mil toneladas al compararla con 2024.

Esta producción abastece completamente el mercado nacional, tanto para consumo doméstico como industrial, y los excedentes se exportan. Solo en el 2023, Estados Unidos recibió 78 mil toneladas, de acuerdo con la Promotora de Comercio Exterior (Procomer).

“Somos un país superavitario en azúcar. Tenemos capacidad para satisfacer nuestra demanda interna y enviar excedentes al exterior. Lo hemos demostrado durante décadas”, subrayó Ocampo.

La escasez de personal no es el único obstáculo que enfrenta el sector. El cambio climático también ha impactado la producción.

“La gente que dice que el cambio climático no existe está completamente equivocada. Llevamos tres años recibiendo golpes por culpa de los cambios en el clima”, expresó Edgar Herrera, director ejecutivo de Laica y presidente de la Organización Internacional del Azúcar.

Además, el sector enfrenta el reto de combatir la mala imagen del azúcar en términos de salud pública.

“El azúcar, consumida con moderación, no es dañina. Es un endulzante natural. Pero a nivel mundial se ha satanizado, y nosotros tenemos la tarea de desmitificar eso”, puntualizó Ocampo.

Christian Ocampo

Director ejecutivo, Fedecaña

“Dependemos casi en un 95% de mano de obra extranjera para la cosecha. Hoy, ni siquiera el trabajador nicaragüense quiere venir a Costa Rica para esas labores agrícolas”.

Manuel Chaves

Productor de caña en Grecia

“Nos ha tocado trabajar de lleno con el Gobierno y con el ministro de Agricultura. Nos ayudaron con las cosechadoras y pronto llegará ayuda para fertilizantes”.

Edgar Herrera

Director ejecutivo Laica

“Todo el azúcar que comercializamos es producto nacional y, lo más importante, que viene de muchas zonas rurales en el país”.