
La comunidad de Puntarenas despidió con profundo pesar a Josué Carranza Rugama, reconocido por su trayectoria en comparsas, bandas y proyectos artísticos que marcaron a varias generaciones de jóvenes. Su labor dejó una huella especial en la música popular porteña, donde se le recuerda como un referente de disciplina, entrega y sentido de comunidad.
El Liceo de Chacarita, su Dirección, cuerpo docente, administrativo y estudiantil expresaron sus condolencias ante la noticia, acompañando en el duelo a su hermano, Eduardo Carranza, funcionario de seguridad del centro educativo. A través de un mensaje institucional, la comunidad lamentó la partida del músico y destacó su aporte humano y formativo.
Carranza Rugama fue descrito como un guía cercano para quienes encontraron en la música un espacio para crecer. Su paso por comparsas y ensambles locales estuvo asociado a ensayos constantes, formación de nuevos talentos y el compromiso de sostener tradiciones culturales que en Puntarenas se viven como parte esencial de la identidad.
“Aquellos que amamos no se van, caminan a nuestro lado todos los días. Invisibles, inaudibles, pero siempre cerca”, expresó el plantel educativo en un mensaje de solidaridad, donde se hizo un llamado a acompañar a la familia Carranza Rugama con respeto y cercanía en este momento de dolor.
El sentimiento de despedida se mezcló con el reconocimiento al legado que dejó en la provincia. Para muchos, su aporte trascendió lo musical y se convirtió en inspiración para quienes vieron en él a un maestro y un amigo. “Su partida duele, pero su legado vive”, resumieron allegados consultados.
Puntarenas despide a un referente cultural, a un nombre que quedará asociado a comparsas, festivales y recuerdos colectivos. Su labor quedará inscrita en la memoria de quienes lo conocieron, acompañaron y aprendieron a su lado.