
Las emergencias causadas por fugas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) son uno de los incidentes que el Cuerpo de Bomberos atiende con mayor frecuencia en Costa Rica.
Estas emergencias se ubican de manera constante en el top tres de las principales atenciones, junto con incidentes relacionados con animales (incluyendo abejas) y problemas de cortocircuito o sistemas eléctricos.
Según Rolando Leiva, de Ingeniería de Bomberos, la mayoría de estos incidentes se deben a una instalación inadecuada o al uso de equipos incorrectos.
El mayor punto de alerta que maneja el Cuerpo de Bomberos se centra en el ámbito residencial: el 95% de las emergencias por GLP dentro de viviendas se deben al uso de válvulas incorrectas.
Según los expertos, aproximadamente el 50% de las familias costarricenses aún utiliza válvulas de gas de “estilo antiguo” o de acople rápido. Estas no son válvulas certificadas ni adecuadas para la instalación.
La gravedad del problema: Cuando se produce una fuga con una válvula de acople rápido o antigua, no hay forma de controlarla.
No obstante, existe una señal de avance positivo: desde que se implementó un cambio en la legislación y se promovió la modificación de válvulas, se ha visto una reducción significativa.
“Prácticamente, estas emergencias se dan ya sea por una instalación inadecuada o por usar equipos que no son correctos para este tipo de instalaciones. El ejemplo más claro es el uso residencial, que es donde hacemos alerta el 95% de las emergencias por GLP dentro de viviendas”, informó Rolando Leiva, de Ingeniería de Bomberos.
Las fugas de gas a menudo resultan en incendios de grandes proporciones, llegando a la destrucción total de establecimientos, restaurantes, hoteles o viviendas.
Un incendio consumió al menos cuatro locales comerciales en el cantón central de Limón, luego de que un cilindro de gas explotara dentro de una soda en el año 2016.
Una recomendación crucial para evitar deflagraciones es no “insistir” si un equipo de gas (comercial o industrial) no está funcionando o no enciende. Si hay gas fluyendo y la cocina no se prende, se debe cerrar la válvula y permitir que el gas se disipe. Intentar encenderlo repetidamente puede generar una atmósfera explosiva.
El Cuerpo de Bomberos hace un llamado constante a la prevención y la acción inmediata ante una fuga.
La principal recomendación de seguridad implica mover los cilindros fuera de la estructura:
Si usted percibe el olor a gas o escucha la fuga, siga estos pasos estrictos:
¿Debo llamar por una fuga pequeña? Si se detecta una fuga pequeña y se logra cerrar la válvula y controlarla inmediatamente, es posible que no se requiera la asistencia de las unidades de emergencia. Sin embargo, si el olor es fuerte o si no puede ingresar para controlar la fuga, se debe llamar al 9-1-1.
Si la fuga avanza a una etapa de fuego incipiente (muy inicial), solo se puede hacer uso del extintor si este es manejado por un adulto capacitado, y si esto forma parte del plan de emergencia familiar.
Si no hay extintor, no hay capacitación, o si el fuego ya es de proporciones importantes, la instrucción clara es retirarse de la vivienda y hacer las llamadas desde el exterior.
El escenario varía ligeramente en comercios, donde los cilindros suelen ser más grandes.
Cerrar la válvula principal es suficiente para controlar la fuga en el 99% de los casos. Si la fuga no se puede controlar, se debe ordenar la evacuación total y llamar al 9-1-1 desde el exterior del establecimiento.










