Fecha de publicación:
Fecha de modificación:
Todo parece indicar que el incremento en el precio de las gasolinas no daría tregua este año. Al menos uno de sus componentes mantendrá su tendencia al alza.
Se trata del precio internacional del petróleo, que hasta este miércoles se cotizaba en $66,6 el barril, mientras que para enero del presente año rondaba los $50,96.
El incremento obedece a una mayor compra por parte de China y cambios en las previsiones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que estiman un crecimiento en la demanda mundial de hidrocarburos.
Dicho comportamiento no es ajeno al Banco Central de Costa Rica, que desde ya anticipa un alza en la factura petrolera para 2021. Se necesitarán $70 millones más para importar los combustibles.
El ente emisor estimó que se requerirían $1.332 millones para la factura petrolera, pero ahora prevé que esta sería por $1.402 millones.
En Costa Rica el modelo utilizado por la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope) para pedir aumentos en el costo de las gasolinas incluye justamente el aumento en el precio internacional.
Prueba de ello es que el año arrancó con la gasolina regular en ¢533 por litro y ahora se ubica en ¢689, mientras que la super pasó de ¢556 a ¢708 el litro y el diésel de ¢454 a ¢554, indican los datos de la institución.
El quinto y último ajuste se registró el 27 de abril. Uno de los argumentos que utilizó Recope para gestionarlo fue que los precios internacionales han tendido a subir desde finales de 2020.
En este comportamiento también influye la movilidad de las personas, que con la aplicación de la vacuna se vuelve más constante y se quedan menos en casa, utilizando más los vehículos y otros medios de transporte. Esto aumenta el volumen importado.
La Defensoría de los Habitantes a través del tiempo ha rechazado el uso de precios de referencia. Así lo ha manifestado ante Recope y la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) para que la metodología utilice precios efectivos de compra.
Según la entidad, se definió un factor de compensación en la fórmula que liquida las diferencias entre precios de referencia y precios efectivos de compra, lo cual provoca que la gente pague de más.
Otro tema que también se pide sea sujeto de revisión es el impuesto único a los combustibles, que representa el 37% del costo del litro. Sin embargo esto ni siquiera la considera el Ministerio de Hacienda ante la crisis fiscal y económica que impacta en la recaudación.