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Tres hombres de nacionalidad nicaragüense de 34, 37 y 43 años figuran como sospechosos del delito de secuestro extorsivo contra un estudiante de apellido Fallas, de 31 años. En apariencia, los implicados solicitaron ¢10 millones a un familiar con el fin de liberarlo.
Según destacan las investigaciones judiciales, los aprehendidos aprovecharon que la víctima se trasladaba a bordo de un vehículo desde su vivienda hasta un centro de estudios en San José para interceptarlo en San Francisco de San Pablo, en León Cortés, colocando elementos para obstaculizar la vía y obligarlo a detenerse.
En apariencia, mediante la utilización de armas de fuego, los sujetos lo obligaron a bajarse del vehículo, con el fin de aislarlo en un sector montañoso en La Legua de Aserrí, donde estuvo retenido por dos días, mientras solicitaban el millonario monto a su padre, quien es un finquero de la zona.
No obstante, el hermano del ofendido avisó a las autoridades, logrando que, 48 horas después del secuestro, los sospechosos pactaran la liberación del hombre a cambio del dinero.
Por esta razón, la Policía Judicial desplegó un operativo que dio como resultado la detención de los tres hombres y la liberación de Fallas sin necesidad de entregar el cuantioso monto.
“Nosotros tenemos agentes bastante entrenados en este tipo de situaciones. En este caso, cuando empiezan las negociaciones, existe un asesor policial junto con la familia para asesorarlos, esto nos permite tiempo para poder ubicar el lugar de cautiverio”, relató Randall Zúñiga, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ). Al mismo tiempo, los uniformados decomisaron una pistola, un arma hechiza metálica, varios aparatos telefónicos y documentación variada.
No son comunes
Randall Zúñiga, director del OIJ, destacó que este tipo de secuestros no son habituales en Costa Rica, ya que, por lo general, responden a actividades ilícitas.
“El secuestro típico, donde no existe una relación directa entre ofendido y secuestradores, existiendo un lugar de cautiverio y una negociación donde se pide dinero para rescate, no es tan usual en Costa Rica”.