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Una exprivada de libertad protagonizó una persecución mientras conducía un vehículo Toyota Yaris que seguían varias unidades de radiopatrullas de la Fuerza Pública las cuales intentaban detenerla tras perseguirla desde Aserrí pasando por una céntrica calle desamparadeña.
La mujer, quien había descontado 8 años de prisión por narcotráfico, fue identificada por las autoridades como Shirley Ulate Miranda, de 29 años. Ella guiaba el carro placas BHW405 donde iban tres personas más, cuando al parecer la policía le solicitó que se detuviera, pero por el contrario aceleró.
Según las autoridades, Ulate manejaba en estado de preebriedad, ya que la prueba de alcohol arrojó 0,53. El vehículo que conducía se salió de la carretera y chocó violentamente contra el muro de concreto de la iglesia católica de San Rafael Arriba de Desamparados, luego de varios kilómetros siguiéndola.
Tras el bombazo los ocupantes del carro se dieron a la fuga mientras que la furiosa joven, quien escupía y madreaba a la policía, fue detenida por los oficiales quienes la lanzaron a suelo para esposarla.
Miguel Ulate, padre de la mujer detenida, aseguró que su hija fue golpeada, mientras la autoridad la provocaba.
“Iban para unas piscinas nuevas en Aserrí, tuvo un problema con una gente y la hicieron chocar. La policía fue violenta y volaron bala sin motivos, ya que ellos no andan armados. Andaban como amigos que no son, ya que la dejaron sola, luego de salir de la cárcel tras estar 8 años por drogas”, recalcó.
Se ubicó una huella de frenado de al menos 20 metros, mientras que una patrulla tenía la llanta trasera estallada y al Toyota Yaris se le observaba un impacto de bala al costado derecho, sin embargo se desconoce si ya lo tenía.