
En medio de los adoquines que adornan la capital y de un calor atípico para este mes del año, los buses cruzaban San José y las conversaciones giraban sobre cualquier tema, menos fútbol.
Es un mundial histórico. Por primera vez lo disputarán 48 selecciones y tres países compartirán la organización de la mayor fiesta del fútbol (Estados Unidos, México y Canadá). En cualquier rincón del planeta, eso bastaría para despertar expectativa.
Pero en Costa Rica el ambiente es distinto. En el inicio del torneo, San José no respira mundial. No hay camisetas inundando las calles, ni conversaciones futboleras en cada esquina. Hay curiosidad, sí, pero también una sensación difícil de ignorar de que Costa Rica no está.
Después de tres participaciones consecutivas, la Tricolor quedó fuera de Norteamérica 2026. Y esa ausencia pesa. Se siente en los comentarios de quienes pasan por el centro de la capital, en la indiferencia de algunos aficionados y en el poco ambiente que rodea el arranque de una competencia.
Tal vez porque no se trata únicamente de perder un boleto. Quedó fuera una selección que acostumbró al país a verse en los mundiales. La misma que hizo historia en Italia 90, que volvió en Corea y Japón 2002 y en Alemania 2006, que tocó el cielo en Brasil 2014 y que también estuvo presente en Rusia 2018 y Catar 2022.
Por eso el contraste resulta llamativo. Mientras el mundo cuenta las horas para el pitazo inicial de cada partido, en San José predomina una calma poco habitual.
“Es un fracaso”, dijo Rodrigo Ortega Ortega, vecino de San José.
Además, demostró su desinterés: “Costa Rica no está, no me interesa. No estuvo en la eliminatoria ni Estados Unidos, México y Canadá y aún así fue un fracaso. No me interesa y es un fracaso, pero aquí nadie lo reconoce”.
Como él, otros aficionados consideran que la ausencia de la Selección explica gran parte del desinterés que hoy se percibe en las calles de la capital. Tal cual fue el caso de Fabricio Berrocal.
“Un ambiente frío porque Costa Rica no clasificó”.
No todo es resignación. Mientras Costa Rica ve el mundial desde la ausencia, los mexicanos que han hecho de suelo tico su hogar encuentran en estos días una conexión especial con su país.
“Este es nuestro mundial”, expresó Ismael Alvarado, un mexicano con más de 20 años de historia en la tierra del “Pura Vida”.
Entre camisetas verdes y el de tacos al pastor, el Instituto Cultural de México reunió a decenas de compatriotas para acompañar el debut del “Tri” ante Sudáfrica. México es sede y, por supuesto, uno de los favoritos para su gente.
Es un mundial histórico. Habrá 104 partidos, récord de selecciones y nuevas historias. Quizá ya no exista un grupo de la muerte ni una “cenicienta” como en 2014. Pero hay algo cierto: durante este mes, la Fuente de la Hispanidad en San Pedro de Montes de Oca, quedará vacía.

