
Más de ¢2 billones dejaron de ingresar a las arcas públicas durante 2024 debido a exoneraciones y tratamientos tributarios diferenciados, según la más reciente estimación del gasto tributario publicada por el Ministerio de Hacienda.
Tras ubicarse en alrededor de ¢1,99 billones en 2023, el monto volvió a superar los ¢2 billones en 2024, impulsado principalmente por el crecimiento de las exoneraciones vinculadas al régimen de Zonas Francas y otros beneficios fiscales.
“Es una política en la cual el Estado explícitamente le indica a un sector económico, a un grupo en particular, que está exento de pagar total o parcialmente algún impuesto. Cumplen diversos objetivos, como promover una mayor inversión por parte de las empresas y generar más empleo, o facilitar el acceso a algunos bienes y servicios por parte de determinados sectores de la población”, explicó José Francisco Pacheco, exviceministro de Hacienda.
Para Fernando Rodríguez, también exviceministro de Hacienda, el monto debe compararse con el beneficio que generan las exoneraciones para la economía del país.
“Si estoy exonerando una actividad es porque espero que eso le genere a la sociedad un beneficio. Como Gobierno estoy renunciando a un recurso que podría cobrar y dedicar a otras cosas, como construir escuelas, invertir en parques nacionales, mejorar la seguridad o desarrollar infraestructura vial”, agregó.
Entre los principales componentes del gasto tributario destacan las exoneraciones otorgadas al régimen de Zonas Francas, que superan los ¢705 mil millones, equivalentes al 1,44% del Producto Interno Bruto (PIB). Este rubro registró un aumento de ¢44 mil millones en el último año.
El beneficio se concentra principalmente en el impuesto sobre la renta y responde a una política de atracción de inversión extranjera que ha estado vigente por más de tres décadas.
“La actual Ley se aprobó en 1990. En ese momento la justificación era que el país no reunía las condiciones de competitividad necesarias para atraer inversión. Se establecieron los incentivos y han sido exitosos. El gran cuestionamiento hoy es si, siendo este el sector más dinámico de nuestra economía, no debería realizar un mayor esfuerzo tributario”, manifestó Rodríguez. Otro de los rubros con mayor peso corresponde a la Canasta Básica Tributaria (CBT). De acuerdo con el informe, este componente representó más de ¢505 mil millones durante 2024, equivalentes al 60,4% del gasto tributario asociado al IVA sobre bienes y servicios. El beneficio se mantiene mediante una tarifa reducida del 1%, con el objetivo de disminuir el costo de productos esenciales para los hogares.
“El objetivo es lograr una mayor equidad, de manera que las personas, sobre todo aquellas con menores ingresos, puedan adquirir productos esenciales sin asumir la carga adicional de un impuesto específico. Lo que se busca es que las familias tengan acceso a un conjunto de bienes y servicios básicos y, para no afectar sus ingresos, el Estado establece una tarifa diferenciada”, indicó José Francisco Pacheco, exviceministro de Hacienda.
Además de las Zonas Francas y la canasta básica, el gasto tributario incorpora exoneraciones relacionadas con servicios de salud, que representaron más de ¢124 mil millones durante 2024. Asimismo, la venta de medicamentos opera con una tarifa reducida, lo que implica una disminución de ingresos por ¢42 mil millones.
En el impuesto sobre la renta aplicado a personas asalariadas y pensionadas, se registran ¢117 mil millones asociados al aguinaldo y otros ¢46 mil millones correspondientes al salario escolar.
La exoneración aplicada a los premios de lotería aporta otros ¢30 mil millones al gasto tributario total.
Víctor Carvajal
Viceministro de Hacienda
“Hay algunas exoneraciones que estamos revisando como es nuestra obligación por Ley y se toman en cuenta factores como si ya se cumplió el objetivo con el que se creó. Al final son incentivos, y en el caso de Zonas Francas, es la generación de empleo. ¿El objetivo se cumplió? Aún no porque siguen generando puestos de trabajo”.
Fernando Rodríguez
Exviceministro de Hacienda
“Las exoneraciones tienen que cumplir cierta finalidad, uno espera que genere un impacto positivo a la sociedad mayor que el costo mismo de la exoneración, que esté bien delimitada en cuanto a tiempo y a beneficiarios para evitar una erosión de la recaudación que vaya más allá del propio beneficio”.
José Francisco Pacheco
Exviceministro de Hacienda
“Las exoneraciones no son malas, tienen un estímulo, pero casi todas tienen un pero. La exoneración bien planteada tiene efectos importantes para el Estado, genera otros tipos de recursos a través de dinamizar otros aspectos de la economía. Sin embargo, no deberían de ser permanentes”.



