
Reiner Robinson, exjugador de fútbol de primera división, junto con seis personas más, están en el banquillo de los acusados por el delito de infracción a la Ley de Psicotrópicos en un juicio que se realiza en los Tribunales de Santa Cruz, Guanacaste.
Los otros imputados, que responden a los apellidos Álvarez, Campos, Joubert, Bustos, Viales y Loaiza, fueron detenidos tras 20 allanamientos simultáneos luego de que las autoridades desarticularon una supuesta organización dedicada a la venta y distribución de drogas en la localidad de Tamarindo desde donde operaban, pero extendida a poblados como Cartagena, Villarreal, Santa Rosa, Huacas, Brasilito, Potrero y lugares cercanos, en los cuales distribuían y vendían drogas.
Las detenciones se dieron en abril del 2018, el exfutbolista profesional, quien permanece descontando prisión preventiva, supuestamente se habría encargado de conseguir la marihuana en Limón que luego enviaba al Pacífico norte.
Presuntamente, el grupo operaba desde agosto del 2017 y desde Puntarenas se habría coordinado el transporte de un cargamento de 16 kilos de marihuana, que fue interceptado el 12 de octubre del 2017 en dicha provincia.
Los allanamientos permitieron el decomiso de evidencia entre la que destacan marihuana y cocaína, armas de fuego (tipo pistola y escopeta), así como dinero en efectivo, tanto en dólares como en colones; además, se ubicó indumentaria que aparenta ser de la policía administrativa.
LÍDERES EN FUGA
Según la acusación del Ministerio Público, dos hermanos siguen en fuga. Ellos serían los cabecillas del grupo criminal, que daban órdenes a sus pupilos de las funciones específicas que debían empeñar.
Ambos parientes tenían hasta dos vendedores ambulantes, uno con carne asada y otro de bisutería, quienes tenían el legal negocio de mampara para vender droga.
Se espera que durante una semana desfilen siete personas en calidad de testigos, entre ellos los policías que llevaron la investigación por un año aproximadamente.